Matías Illodo Porteiro: Un estratega de primera línea 

Con amplia experiencia de liderazgo en multinacionales y grandes corporaciones, Matías Illodo Porteiro combina su energía y simpatía para inspirar equipos, impulsar resultados y dejar huella en cada proyecto que lidera. 

Matías empieza la charla con una sonrisa franca y una energía que parece inagotable, ha sabido construir una trayectoria de liderazgo en algunas de las multinacionales y grandes corporaciones más reconocidas del mundo, como Hunter Douglas, Pepsico y Adidas. Su recorrido profesional, marcado por el dinamismo y el compromiso, refleja mucho más que habilidades técnicas: muestra la autenticidad de alguien que no teme mostrarse tal cual es. 

Fanático del mate —ese ritual que acompaña sus días y sus charlas—, Matías entiende que el verdadero liderazgo no se impone, se contagia. Quizás por eso, su simpatía natural y su manera de conectar con las personas han sido tan claves como su visión estratégica en cada equipo que lideró. Sin embargo, detrás de esa actitud segura y luminosa, también habita la valentía de quien reconoce sus propios miedos: fue papá joven, y no tiene reparos en admitir que sintió temor ante la magnitud de ese desafío. Ese momento, lejos de debilitarlo, terminó de forjar en él una perspectiva única sobre la vida, la responsabilidad y el crecimiento. 

Hablemos de tus comienzos… 

Estudié Recursos Humanos porque en mi casa siempre se hablaba de conflictos laborales —mi papá trabajaba en industrias pesadas— y me interesaba entender ese mundo. No quería ser abogado, pero me atraía el derecho laboral. Me enamoré de la carrera porque era súper holística. Tuve la suerte de trabajar en cuatro multinacionales (holandesa, española, americana y alemana), que para mí fueron grandes escuelas, avanzadas en temas de bienestar, cultura y diversidad. Ahí descubrí el enorme poder que tiene un empleador para impactar positivamente en su gente. Mi primer sueño era llegar a ser gerente de Recursos Humanos, y la carrera que construí superó todas mis expectativas. Además, soy hijo y nieto de inmigrantes españoles y fui el primer universitario de mi familia, algo que valoro muchísimo. Más adelante sentí la necesidad de seguir formándome: estudié un MBA mientras trabajaba en puestos de alta responsabilidad, fue un gran desafío, pero también una satisfacción enorme. 

¿Hubo alguna decisión o desafío en tu carrera que te marcó como líder de personas?  

En 2017 enfrenté uno de mis mayores desafíos laborales: era gerente de Recursos Humanos en Pepsico para todas las plantas del país y me enteré que debíamos cerrar la planta de Florida, un hecho muy mediático en su momento. Fue difícil porque yo estaba físicamente en esa planta, conocía a la gente y sentía un fuerte compromiso con ellos. Sabía que, si nos tocaba liderarlo, quería hacerlo de forma humana y correcta. Convencer y acompañar a mi equipo de 14 personas también fue un enorme desafío, sobre todo teniendo apenas 32 años. Aprendí muchísimo. Otro gran desafío fue personal: después de casi 16 años en Pepsico, donde había crecido mucho profesionalmente, tomé la decisión de irme. No estaba buscando trabajo, pero surgió la oportunidad en Adidas y sentí que era momento de seguir evolucionando. Renunciar a una carrera tan sólida fue difícil, pero necesario para seguir creciendo. 

Si mirás para atrás, ¿qué consejo te darías a vos mismo/a cuando empezabas a liderar equipos? 

Hoy tengo una frase que repito mucho, especialmente cuando busco inspirar a otras personas: todos sentimos miedo. Incluso ahora, mientras hablo, tengo miedo de no estar diciendo lo correcto. Pero aprendí que la mejor forma de atravesarlo es actuar a pesar del miedo: hacerlo con miedo. Ese es el consejo que siempre comparto. Me encanta conectar con generaciones más jóvenes, especialmente con la Generación Z, que me parece espectacular, y también con los más chicos de la generación Alfa. Me inspiran muchísimo e siempre intento de darles ese consejo. 

¿Qué rol creés que juega hoy el área de Recursos Humanos en la transformación cultural y en los procesos de innovación dentro de una organización? 

Creo que el desafío de Recursos Humanos es igual de importante en una multinacional que en una PYME. Más allá de que en las grandes empresas el área suele estar más asociada a lo estratégico, el rol de RRHH siempre es clave. Dentro del área, se suele diferenciar entre especialistas (expertos en comunicación, talento, laborales, etc.) y generalistas, que son quienes trabajan directamente con los clientes internos acompañando los procesos de recursos humanos. Estos generalistas muchas veces se llaman Business Partners, pero yo creo que debemos ir más allá: no solo ser socios, sino verdaderos líderes de negocio, convertirse en Business Leaders. Me encantaría que en el futuro los puestos de CEO no vinieran casi exclusivamente de áreas como Finanzas o del core del negocio, sino también desde Recursos Humanos, porque tenemos una mirada estratégica muy valiosa para liderar organizaciones. 

Después de tu experiencia en compañías tan icónicas, ¿cuál considerás que es el principal diferencial de una empresa para atraer y retener talento de alto impacto? 

Creo que el verdadero desafío es lograr que las personas elijan quedarse en una empresa, no obligarlas. Las compañías son un reflejo de la sociedad, y Recursos Humanos tiene que interpretar qué está pasando afuera para trabajarlo adentro. Me apasiona el tema de diversidad y siempre defiendo que, más allá de que beneficie a los accionistas, el trato equitativo es una cuestión de principios. Si una empresa no cuida a su gente, la gente no va a querer quedarse. En mi experiencia, el rol de Recursos Humanos debe adelantarse a las necesidades sociales: hoy hablamos de mindfulness, burnout, seguridad psicológica, temas impensados hace 15 años. Creo que hay que dejar de hablar de “retención” de talento —esa palabra atrasa— y enfocarnos en construir organizaciones que las personas quieran elegir cada día. La verdadera fuerza está en el poder de elección de los empleados, no en la posición de la empresa. 

¿Cómo te gustaría que te recuerden como líder, los equipos que comandaste? 

Me gustaría que me recuerden como un líder que siempre “deja ser”. Me importa que digan “Mati es alguien que pone realmente a las personas primero”. Para mí, lo principal es cuidar al equipo: dar la cara cuando las cosas no salen bien, defenderlos y ponerlos en el centro de todo de manera genuina, no solo como un discurso vacío. Mi equipo siempre es mi prioridad.Y tambien me gusta mucho desafiar a las personas, buscar el “proposito” de lo que hacemos y como evolucionamos constantemente.  

TOP 3 HR 2025 

Adoptar la tecnología 

Gestionar con datos 

Cuidar el clima y la cultura 

MOMENTO ÉPICO: 

¿Cuál es ese momento que consideras un gran triunfo en tu vida personal o profesional, y por qué fue tan significativo para ti? 

En lo personal, mi mayor triunfo es mi hijo Joaco. Y en lo profesional, me da mucha felicidad y orgullo cruzarme a diferentes colegas que han sido parte de mi equipo, y ver su crecimiento, su evolución. 

¿Quién es Matías? 

Apodo: Mati, o Tute.  

Profesión: Licenciado en RRHH. Ejecutivo, del EMBA Negocios.  

Signo del zodíaco: Sagitario.  

¿Dónde vivís?: Capital Federal.  

¿Hijos?: Uno. Joaco, de 12 años.  

¿Mascotas?: Una mini Shih Tzu, Lana.  

Comida favorita: La pizza. Y soy fanático del mate (amargo). 

Edad: 39 años.  

Hobbies:  Jugar al fútbol, y ver a mi hijo jugar el tenis.  

UN POCO DE ROCK:  

¿Un lugar donde te gustaría vivir? 

Me gustan mucho los barrios de Buenos Aires. 

¿Tienes algún ritual o hábito para tu bienestar? 

Me gusta correr.  

¿Qué color te representa mejor como persona? 

El naranja. Me gusta que sea llamativo.  

Me gusta el verano, quizás indirectamente también lo linkeo con eso.  

¿Emoji que más usás en el día a día? 

🙏 

Entrevistado por Luisina Larrouyet.