Edgar Silva: El arte de acompañar desde adentro 

En una nueva edición de Rocking Talent, hablamos con Edgar Silva, actual HRBP en Grupo Exalta, quién construyó gran parte de su carrera en el sector retail, liderando aperturas, desarrollo de talento y gestión intergeneracional en marcas icónicas de México. 

Detrás de cada apertura de tienda, de cada plan de carrera trazado con precisión y de cada equipo humano formado con dedicación, hay una pasión que lo guía: la construcción. Edgar Silva, actual HRBP en Grupo Exalta, no solo ha edificado su trayectoria profesional en el exigente mundo del retail, sino que también encuentra inspiración en su fanatismo por las Minifiguras LEGO. Como esas piezas que encajan con ingenio, Edgar ha sabido ensamblar experiencias, liderazgos y aprendizajes a lo largo de una carrera marcada por la transformación, el talento y la vocación por construir futuro, ladrillo a ladrillo. 

¿Cómo fueron tus comienzos profesionales? 

Entré al mundo del retail cubriendo una licencia por maternidad en LOB, una marca mexicana muy importante en su momento, con más de 70 tiendas en todo el país. Allí comencé mi camino en recursos humanos, llegando a liderar la operación en Ciudad de México y zona metropolitana. Luego me incorporé a Inditex, donde fui responsable de Talento para México, participando en la apertura de 70 tiendas en todo el país. Más tarde pasé por Grupo Axo, liderando reclutamiento corporativo y retail, y luego al Palacio de Hierro, a cargo de marcas de moda en su división Diserta. 

Después me mudé a León, Guanajuato, para aprender sobre la industria del calzado, lo que complementó mi experiencia en textil. Actualmente estoy en Grupo Exalta, una holding con foco en pocas marcas pero con alto impacto. Trajimos Lululemon a México hace 8 años y hoy estamos en proceso de transición de la marca hacia su casa matriz en Canadá. Esta ha sido mi trayectoria, siempre ligada al talento y al crecimiento de marcas en retail. 

Tenés más de 20 años de experiencia en el sector retail, ¿qué fue lo que más te atrajo del rubro cuando comenzaste tu carrera?  

Cuando hablo con estudiantes o generaciones más jóvenes, siempre destaco lo mucho que aprendo de ellos. La interacción con distintas generaciones me ha obligado a mantenerme actualizado, a escuchar y a entender nuevas formas de pensar y trabajar. 

En lugar de verlos como “generaciones de cristal”, creo que somos nosotros quienes debemos adaptarnos a ellos. Trabajar con jóvenes me ha enseñado a diseñar programas y proyectos que realmente se conecten con sus necesidades. Desde el inicio de mi carrera en el mundo de la moda, este vínculo intergeneracional ha sido clave para seguir aprendiendo y creciendo. 

¿Cuáles son los mayores desafíos que enfrentás como HRBP en un sector tan dinámico y exigente como el retail? 

Una de las grandes problemáticas en recursos humanos, especialmente en retail, es la alta rotación de talento. Mientras el promedio puede llegar al 180%, nosotros logramos reducirla a menos del 40%, algo difícil pero no imposible. 

Creo que la clave está en el acercamiento y en la escucha activa. Hay que estar atentos a los jóvenes, entender sus necesidades y también por qué deciden irse. Desde ahí empieza todo: sembrar la semilla para que quieran quedarse, crecer y hacer carrera con nosotros. 

En retail, muchas veces el primer empleo es en tiendas. ¿Cómo trabajan en Exalta para que esa experiencia marque positivamente el recorrido profesional de las personas? 

Siempre he creído que la diferencia en la gestión de personas está en la transparencia y la comunicación. Si desde el onboarding mostramos el plan de carrera y acompañamos a los jóvenes para identificar qué les apasiona, es mucho más fácil que se comprometan. 

El retail no es solo lo que se ve en una tienda: hay logística, producción, servicios, y muchas oportunidades que muchas veces ellos ni imaginan. Pero si no les damos claridad ni opciones, se frustran, se aburren y se van. 

También es clave entender que no todos quieren escalar jerárquicamente. A veces promovemos a alguien sin preguntarle si quiere esa responsabilidad, y eso puede truncar su carrera. Muchos no saben decir “no”, y terminan en roles que no desean. 

Yo mismo viví jornadas muy largas cuando empecé en el retail, y sé que es una industria exigente. Por eso, debemos escuchar, dar opciones reales de desarrollo y ayudarles a decidir su camino, incluso si eso implica quedarse en el puesto que aman. Todo se resume en conectar con las personas y escucharlas de verdad. 

¿Cómo imaginás el futuro del trabajo en el retail? 

La tecnología avanza y ya vemos muchos cambios en los puntos de venta, especialmente con las nuevas generaciones como los centennials, y está perfecto que nos adaptemos. Sin embargo, algo que siempre defiendo es la importancia de volver a los básicos. 

Para mí, eso significa priorizar el trato humano: el cara a cara con los clientes y colaboradores, esa sonrisa genuina que ningún sistema puede reemplazar. La tecnología es útil, pero la verdadera conexión sigue estando en lo humano. Esa es, para mí, la clave. 

¿Qué te motiva hoy a seguir en este sector después de tanto tiempo? 

Lo que me mantiene en esta industria, después de tantos años, es la pasión que siento por lo que hago. He trabajado en otros sectores, pero siempre termino volviendo al retail; el negocio, los contactos, el networking… todo me trae de vuelta. 

Lo comparo con esa emoción que sentimos al estrenar algo nuevo: elegirlo, probártelo… Esa misma sensación la vivo cada vez que abrimos una tienda. He participado en cerca de 200 aperturas en estos 23 años, y aún hoy, la emoción de cortar la cinta en una nueva inauguración no la cambio por nada. Esa adrenalina es única y me sigue enamorando del rubro. 

EL FUTURO DEL TRABAJO  

Si tuvieras que elegir una sola palabra para definir el futuro del trabajo, ¿cuál sería y por qué?  

Sonreír, sin dudas. Volver al contacto humano. 

“CUADERNO DE IDEAS”  

Si pudieras dejarle una nota escrita a tu versión más joven, ¿qué diría? 

Le diría que no se detenga, que siga explorando. Yo no me arrepiento del camino que tomé, aunque no fue el que imaginé al principio. Estudié relaciones comerciales, pero nunca ejercí esa carrera como tal. El destino me llevó a lugares impensados.  

La vida me fue llevando hacia recursos humanos, un área que hoy me apasiona profundamente, sobre todo por el networking, el aprendizaje constante y la posibilidad de conectar y escuchar a otras personas. No lo cambiaría por nada, y por eso, animo a otros a seguir su propio camino con apertura y curiosidad. 

¿QUIÉN ES EDGAR?

Apodo: Edgar Afoland. 

Profesión: Licenciado de Relaciones Comerciales Internacionales. 

Signo del zodíaco: Virgo. 

¿Dónde vives?: Ciudad de México. 

¿Hijos?: No, al menos en planes presentes ni futuros. 

 ¿Pareja?: Sí, Adriana, le digo Stradi: la sonrisa de Afoland. 

¿Mascotas?: No. 

Comida favorita:  La mexicana. Mole poblano, por ejemplo. 

Edad: 49 años.  

Hobbies: Coleccionar minifiguras LEGO.   

UN POCO DE ROCK:  

¿Un lugar donde te gustaría vivir? En un multiverso donde no hubiera guerras. En el mundo real, ninguno en particular. 

¿Qué color te representa mejor como persona? Azul marino, como la inmensidad del mar. 

Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.” 

Trabajo mejor cuando, soy honesto con las personas. 

Entrevistado por Luisina Larrouyet.