Iván García Villavicencio, actual Talent Acquisition Manager en Sofftek, se consolida como un líder tecnológico clave en la atracción de talento, combinando visión estratégica e innovación para impulsar equipos de alto rendimiento.
Iván nació en Venezuela, pero hace siete años decidió echar raíces en Argentina, donde el cruce entre tecnología y talento se volvió su nuevo hogar. Desde su rol como Talent Acquisition Manager en Softtek, se mueve con precisión quirúrgica entre perfiles, competencias y conversaciones que modelan el futuro del trabajo. Pero Iván no se queda ahí: fuera del horario laboral, se transforma en un divulgador de inteligencia artificial. En sus redes, mezcla pasión y pedagogía para traducir lo complejo en accesible, llevando conceptos de IA a quienes quieren —y necesitan— entender el nuevo idioma del siglo XXI. Su voz resuena como puente entre lo humano y lo digital, entre el dato y la emoción.
Hablemos de tus comienzos…
Arranqué en Recursos Humanos a los 19 años, como asistente en una empresa de call centers. Al principio, cumplía tareas generales, pero fue clave para entender que RRHH no es solo procesos, sino también acompañar a las personas.
Fui creciendo y especializándome en reclutamiento, hasta liderar equipos en contextos desafiantes, como en Venezuela, donde empecé a interesarme por la tecnología aplicada a RRHH. Me mudé a Argentina buscando nuevas oportunidades y, aunque al principio fue difícil, logré ingresar al mundo tech.
Empecé a involucrarme con automatización e inteligencia artificial, pero noté que muchas soluciones eran solo marketing. Por eso, me enfoqué en explicar cómo funcionan realmente estas herramientas y cómo pueden aplicarse de forma accesible, incluso en pequeñas empresas. Lideré equipos en empresas como Mercado Libre y una fintech mexicana, y hoy estoy en Softtek como Talent Acquisition Manager para Argentina, implementando tecnología con un enfoque realista y humano. Mi objetivo es que la IA no sea solo una moda, sino una aliada que de verdad transforme y mejore los procesos en RRHH.
Softtek opera en múltiples países y culturas. ¿Cómo impacta la diversidad cultural en los procesos de selección y en tu manera de atraer talento?
Para mí, la diversidad cultural es una gran riqueza, pero si no se gestiona bien, puede convertirse en un desafío. Trabajo en una empresa global con más de 16.000 personas en países como Estados Unidos, México, Argentina, India, entre otros, y eso nos obliga a estar muy atentos a las particularidades de cada cultura, especialmente al atraer talento. No es lo mismo contratar en Argentina que en Brasil o México: cambian las expectativas, la forma de comunicarse, el vínculo con la empresa e incluso el sentido del humor.
Aunque tenemos un mindset global, lo adaptamos localmente para asegurar una experiencia del candidato realmente personalizada. Un reclutador mexicano no se comunica igual que uno argentino, y eso influye en cómo se vive el proceso. Trabajar en este entorno me enseñó a ser más empátique y flexible, a escuchar más y suponer menos. Liderar así te permite construir una inclusión real, que es lo más valioso.
En tu perfil de LinkedIn, te autodefinís como divulgador de IA… ¿cómo analizás a la inteligencia artificial, en términos de factor tecnológico, para el futuro del trabajo?
Para mí, la inteligencia artificial no es una amenaza, sino una aliada clave para transformar cómo trabajamos y tomamos decisiones en las organizaciones. Pero la IA por sí sola no resuelve nada: su valor real está en cómo la aplicamos, especialmente en Recursos Humanos. Nos ayuda a reducir sesgos, anticipar necesidades del talento y hasta detectar señales antes de una posible renuncia, mejorando la rotación.
Eso sí, siempre debe haber una mirada humana detrás. Por eso me considero un divulgador: no basta con saber usar estas herramientas, hay que entenderlas, explicarlas y democratizar su acceso, sobre todo en Latinoamérica, donde muchas empresas pequeñas no tienen los mismos recursos que las grandes. Existen soluciones accesibles también para ellas, y es importante que lo sepan.
Creo que el futuro del trabajo estará atravesado por la tecnología, pero el verdadero diferencial lo seguiremos marcando las personas.
¿Qué características o habilidades buscás como esenciales en los perfiles tecnológicos que reclutás hoy, y cómo cambió eso en los últimos años?
Antes, el foco al contratar estaba 100% en lo técnico: lenguajes, frameworks, certificaciones. Hoy eso sigue siendo importante, pero ya no es suficiente. Lo que más valoramos es la capacidad de aprender, la flexibilidad, la colaboración y la proactividad. En un entorno tecnológico tan dinámico, alguien que hoy domina una herramienta puede quedar desactualizado en seis meses. Por eso, buscamos personas que se adapten, que entiendan el negocio, que tengan visión de producto y que no se limiten solo a ejecutar.
Para mí, lo ideal es alguien que combine lo técnico con lo humano, que pueda autodesarrollarse, hacer buenas preguntas y no se conforme con estar cómodo. Las tecnologías están eliminando tareas repetitivas, así que necesitamos estrategas, personas inquietas que estén listas para moverse y evolucionar constantemente. Eso también nos exige a quienes lideramos estar atentos a esos perfiles y formar equipos con ese espíritu.
¿Qué creés que necesita hoy el talento para brillar en un entorno tan cambiante como el actual?
Para mí, la clave en entornos tan cambiantes es el autoconocimiento: saber quién soy, qué me motiva, cómo reacciono ante la incertidumbre y cómo tomo decisiones. También creo que necesitamos una mirada más colaborativa, entender que nada se construye en soledad, sino en equipo.
Hoy valoro mucho a quienes se animan a cuestionar, a pedir feedback, a cocrear. El aporte no pasa solo por lo técnico, sino también por la energía que moviliza a los equipos, y esa energía no siempre viene del liderazgo, muchas veces nace desde el equipo mismo.
Las personas con curiosidad, con hambre de aprender, son las que terminan tomando mejores decisiones y ocupando los roles clave. Son ellas quienes realmente hacen que las cosas sucedan.
EL FUTURO DEL TRABAJO
Si tuvieras que elegir una sola palabra para definir el futuro del trabajo, ¿cuál sería y por qué?
Para mí, en tecnología, lo que no es adaptable o escalable no avanza. Siempre le digo al equipo que hay que estar abiertos a aprender, sin miedo. El aprendizaje, incluso en los errores, siempre suma. Hoy vivimos en constante transformación y, si no nos adaptamos, quedamos fuera del juego. Herramientas como ChatGPT lo demuestran: ya forman parte de nuestro día a día y quien no se adapta, no progresa.
“SI MI HISTORIA FUERA UNA SERIE…”
¿Cómo se llamaría el próximo capítulo de tu vida?
Creo que se llamaría Estar con propósito, porque siento que mi vida ha sido un poco así. Sin darme cuenta, llegué a sitios que estaba buscando, que me interesaban. También me encontré en lugares que no sabía que me gustaban, y hoy todavía me sucede. Estoy en una etapa donde quiero seguir creciendo, pero no a cualquier costo.
¿QUIÉN ES IVÁN?

Apodo: Aivan.
Profesión: Licenciado en Relaciones Industriales.
Signo del zodíaco: Piscis.
¿Dónde vives?: CABA.
¿Mascotas?: No.
Comida favorita: La arepa. El asado.
Edad: 35 años.
Hobbies: Leer. Hacer asados. Manejar en ruta.
UN POCO DE ROCK:
¿Un lugar donde te gustaría vivir?
Tandil, Mendoza y Bariloche.
¿Qué color te representa mejor como persona?
El rojo, me transmite pasión.
¿Qué superpoder te gustaría tener para tu día a día laboral?
Poder detener el tiempo y optimizar mis tareas.
Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.”
Trabajo mejor cuando estoy solo en mi habitación, en silencio y con luz tenue.
Entrevistado por Luisina Larrouyet.