María Eugenia Arata: El poder de la transformación 

POR LUISINA LARROUYET 

María Eugenia Arata, actual People Director en ArcelorMittal Acindar, combina una sólida trayectoria en recursos humanos con una mirada empresarial estratégica, impulsando el desarrollo de talento y la transformación organizacional para generar impacto en el negocio del acero. 

Hay personas que, cuando entran a una sala, iluminan el ambiente antes de decir una sola palabra. María Eugenia es una de ellas. Alguien de su equipo la llama con cariño “chispita”, un apodo que nació de esa energía contagiosa que enciende conversaciones, abre caminos y desafía la forma tradicional de entender el trabajo. No es casualidad: detrás de su sonrisa franca y su mirada curiosa hay una profesional que ha sabido transformar el mundo de los recursos humanos en un terreno estratégico y profundamente ligado al negocio. 

Como actual People Director en ArcelorMittal Acindar, María Eugenia ha construido una carrera que rompe con el cliché de que el área de Recursos Humanos se limita a gestionar beneficios o conseguir descuentos para el gimnasio. Para ella, este espacio es mucho más: es el punto neurálgico donde las personas y la estrategia empresarial se encuentran para impulsar resultados reales. Con una mirada integral del mercado, entiende que gestionar talento no es solo acompañar, sino también anticipar tendencias, preparar a la organización para el futuro y diseñar estructuras capaces de adaptarse a un entorno cambiante. 

Su enfoque combina sensibilidad humana con visión corporativa. Habla de propósito con la misma convicción con la que analiza indicadores de negocio; conecta a líderes con el impacto que generan sus palabras y gestos; y defiende con pasión la idea de que una empresa crece cuando quienes la integran sienten que pueden dar su mejor versión. Para ella, Recursos Humanos es un motor de transformación, una palanca que habilita conversaciones significativas y construye culturas sólidas que trascienden modas pasajeras. 

Quizás sea esa chispa la que inspira a quienes trabajan con ella a salir de la zona de confort, a pensar distinto y a buscar soluciones que combinan innovación y humanidad. Su estilo es directo, cercano y optimista, pero también firme cuando se trata de defender principios y valores. Porque si algo la define es la convicción de que el futuro del trabajo requiere líderes auténticos, organizaciones que aprendan a escuchar y una mirada que integre la rentabilidad con el impacto positivo. 

María Eugenia no solo dirige el área de personas: impulsa una visión donde el talento es motor de negocio, la estrategia se nutre de humanidad y el cambio se construye con propósito y pasión. 

En un entorno industrial, e históricamente masculino, ¿cómo se fomenta la diversidad y la inclusión en todos los niveles, desde planta hasta posiciones ejecutivas? 

Creo profundamente que los espacios profesionales se construyen con iniciativa, redes y valor agregado a conversaciones relevantes, más allá del género. A lo largo de mi carrera fui generando activamente los lugares donde quería estar y avanzando sin sentirme limitada por ser mujer; incluso en ámbitos muy masculinizados, como el sindical, encontré muchísimo respeto y oportunidades. 

En nuestra organización, impulsamos de manera consciente el liderazgo femenino: pasamos de un 14% a un 22% de mujeres en posiciones de liderazgo en dos años, y buscamos llegar al 30%. En nuestro Directorio el 50% somos mujeres.  Trabajamos con programas de mentoreo internos y externos —por ejemplo, junto a Voces Vitales— para empoderar mujeres, abrir caminos de desarrollo y mostrarles posibilidades concretas. 

También actuamos externamente: apoyamos escuelas técnicas y universidades, otorgamos becas para carreras STEM y posgrados, y damos prioridad a mujeres e hijas de nuestros empleados, para reducir brechas de género. Fuimos la primera compañía en firmar el Pacto con ONU Mujeres de empoderamiento de femenino. 

Creo firmemente que la educación es el motor para generar movilidad social y nuevas realidades. Lo que más me moviliza es dejar huella: crear oportunidades, cambiar vidas y trabajar con un propósito que trascienda lo transaccional para construir una sociedad más justa e inclusiva. 

Si mirás tu “mapa de decisiones profesionales”, ¿cuál trabajo o proyecto sentís que más te redefinió como líder de personas? ¿Por qué? 

Me apasiona profundamente lo que hago y siento que hoy estoy en el mejor lugar para dar mi mejor versión. ArcelorMittal Acindar es una compañía apasionante, cuyo propósito es dejar huella y contribuir a la comunidad, y eso me inspira cada día. Mi rol integra recursos humanos, relaciones institucionales, asuntos públicos y la fundación Acindar, creando un ecosistema de acciones potentes con un equipo increíble que no solo apoya ideas y proyectos si no que logramos potenciarnos e ir por más. 

Disfruto poder conectar iniciativas con impacto real, como becas educativas y programas para empoderar mujeres líderes. Formar parte de redes como IDEA, UIA y la red de Directivos de Capital Humano Internacional, generó nuevas oportunidades: he representado a la compañía en la OIT en Ginebra y en Naciones Unidas, cumpliendo sueños de trascender y generar impacto más allá del ámbito corporativo. 

Lo que más me moviliza es que cada acción tenga sentido y conecte con algo más grande. Saber que nuestro trabajo crea oportunidades y cambia realidades me llena de orgullo y confirma que estoy exactamente donde quiero estar, por eso reinvento mi agenda todos los días. 

¿Qué oportunidades ves para usar IA en selección, desarrollo y planificación de fuerza laboral en un entorno industrial? 

Me apasiona la transformación que la inteligencia artificial está generando en las organizaciones. En nuestra compañía ya la usamos en varios procesos. Es increíble ver cómo nos potenciamos con la tecnología, ejemplo en reclutamiento y atracción de talento: antes para revisar  1.500 currículums llevaba una semana; hoy, en diez minutos, una IA resume la información y recomienda a los mejores candidatos. Esto es un avance enorme y celebro que suceda. 

Sin embargo, este cambio implica que los perfiles que necesitamos también evolucionen. Si una tarea operativa la hace una IA, necesitamos personas capaces de tener conversaciones de calidad con candidatos, evaluar habilidades humanas y aportar pensamiento crítico. Las competencias sociales, cognitivas y técnicas serán clave para la empleabilidad del futuro. 

Creo que los profesionales de recursos humanos debemos liderar este reskilling y upskilling, preparando a nuestras compañías para un nuevo escenario laboral. Por eso impulsamos un programa en nuestra compañía que se llama InnovAcindar, y entre varios ejes de trabajo, desarrollamos el Programa Next Gen, para incorporar nuevos perfiles, nativos digitales y con habilidades diferentes, sin importar si provienen de la industria d. Buscamos innovación, pensamiento diferente y flexibilidad. 

Estoy convencida que el futuro es hoy y debemos tener mentalidad de crecimiento, repensar los organigramas tradicionales para reinventar la forma en la cual trabajamos, cómo contratamos y desarrollamos talento. La tecnología es un catalizador que nos desafía a pensar distinto y crear estructuras más ágiles, inclusivas y preparadas para el futuro. 

Venís de compañías con marcas muy visibles al consumidor. Ahora estás en una industria menos “sexy” para talento joven. ¿Cómo reposicionás el propósito y el atractivo de una siderúrgica frente a nuevas generaciones? 

Uno de los proyectos más interesantes que lideré fue redefinir nuestra marca empleadora. Entendimos que no podíamos seguir comunicándonos solo desde el proceso productivo del acero. Empezamos a contar una historia diferente, con un storytelling positivo que refleja quiénes somos y nuestro verdadero propósito: hacer el acero más inteligente para las personas y el planeta. 

Mostramos que detrás del acero hay talento, innovación, sustentabilidad y grandes logros: desde grandes puentes emblemáticos como Rosario-Victoria, hasta ascensores del Empire State. Somos una compañía multinacional con más de 150 mil empleados en el mundo y presencia en más de 70 países, con posibilidades infinitas. Comunicamos nuestra estrategia de sustentabilidad con inversiones en energías renovables —más de 470 millones de dólares en dos parques eólicos, para abastecer de energía limpia a todas nuestras plantas en los próximos años—. 

Este nuevo enfoque nos permitió que nos conozcan realmente y atraer talento de alto nivel posicionándonos en las mejores universidades del país, logrando con éxito nuestro Programa de Jóvenes Profesionales. 

Descubrí que no cambiamos la esencia de la compañía: cambiamos la forma de contarla, conectando nuestro propósito con el de las personas. Eso nos permite atraer y fidelizar el talento que necesitamos para seguir transformando nuestra compañía. Adicionalmente fuimos reconocidos por primera vez como Top Employer 2025, este premio es de todas las personas que forman parte de nuestra compañía, nos llena de orgullo y nos hace pensar que estamos en el camino correcto. 

¿Cuál es el mayor reto de talento que ves venir para ArcelorMittal en la próxima década y cómo se están preparando? 

Hoy nuestro principal foco está en los líderes de la compañía. Podemos tener una propuesta de valor sólida, una marca empleadora fuerte y políticas de recursos humanos alineadas al mercado, pero al final del día la experiencia de cada uno de nosotros depende, sobre todo, de su jefe directo. Es con él con quien conversa, de quien recibe mensajes y feedback, y eso impacta más que cualquier mensaje corporativo. 

Leí un estudio de McKinsey que confirma que el 80% de la percepción del empleado proviene de su jefe inmediato. Por eso, si ese líder no transmite nuestros valores, propósito y cultura, se genera una desconexión difícil de resolver, sin importar cuántos procesos o programas desarrollemos. 

En mi caso, poder dar mi mejor versión está muy ligado al apoyo de mi jefe directo, el CEO de la compañía. Si él no potenciara la agenda de personas y las nuevas ideas, probablemente no sería lo mismo. Por eso trabajo para que cada líder tenga herramientas para guiar conversaciones de calidad, acompañar el desarrollo profesional y crear entornos saludables donde las personas puedan crecer. 

Formar líderes coherentes con el propósito es clave para que todo lo que construimos desde recursos humanos, cobre sentido y se viva en el día a día. 

DATA Y TECNOLOGÍA 

Si los datos hablaran… ¿qué te dirían hoy sobre tu equipo? 

Sin dudas, dirían que trabajo con un equipo increíblemente comprometido, profesional y con ganas de transformar la compañía. Para mí es clave compartir valores: crecí con el ejemplo de mi papá, un hombre íntegro que me marcó profundamente. Creo que trabajar con buenas personas hace toda la diferencia; sin valores compartidos, me sería imposible colaborar y crecer profesionalmente. 

“SI MI HISTORIA FUERA UNA SERIE…” 

¿Cómo se llamaría el próximo capítulo de tu vida? 

Ufff, no sé cómo lo llamaría, pero sin dudas, tendría que estar relacionado con generar un impacto a través de la transformación e innovación sobre cómo trabajamos y, sobre todo, siempre pensando en impactar positivamente en la sociedad y en las personas.

¿QUIÉN ES MARÍA EUGENIA?: 

Apodo: Euge.  

Profesión: Licenciada en Recursos Humanos.  

Signo del zodíaco: Escorpio.  

¿Dónde vives?: Olivos.  

¿Hijos?: Dos. Chiara y Valentino.  

 ¿Pareja?: Casada con Ariel.  

¿Mascotas?: Nuestro perro, Theo, que es un golden retriver.  

Comida favorita: El omelette, en todas sus versiones.  

Edad: 50 años.  

Hobbies:  viajar con mi famiia 

UN POCO DE ROCK:  

¿Un lugar donde te gustaría vivir? 

La playa.  

¿Qué color te representa mejor como persona? 

Los colores vibrantes; como el rojo, el fucsia o el naranja.  

Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.” 

Trabajo mejor cuando hay buena energía que me pueda potenciar, creo mucho en la frase “personas vitamina”