Pablo Guarnaccia: Transparencia que construye equipos 

POR LUISINA LARROUYET 

Con más de dos décadas de experiencia dentro de Randstad, Pablo Guarnaccia, Gerente de Professionals & RPO, ha forjado una trayectoria marcada por el liderazgo cercano y la gestión de equipos con valores sólidos y bien definidos.  

Hay trayectorias que se construyen con paciencia, compromiso y un profundo sentido de propósito. La de Pablo es una de ellas. Desde hace más de veinte años forma parte de Randstad, donde ha sabido reinventarse y crecer en una industria que cambia al ritmo de las personas y las organizaciones. Su recorrido comenzó en Argentina, pero hace dos años tomó una decisión que redefinió su carrera y su vida: mudarse a Chile para asumir el desafío de liderar como Gerente de Professionals & RPO. No fue solo un cambio de país; fue un salto hacia un nuevo escenario donde la mirada global y la sensibilidad local debían convivir. 

Pablo no lidera desde el escritorio ni desde la distancia: lidera desde los valores que lo definen y desde una comunicación clara, honesta y cercana. Cree que un equipo comprometido nace de la confianza y que la confianza se construye conversando, escuchando y dando ejemplo. Su estilo combina la experiencia de dos décadas en el sector con la humildad de quien sabe que el mundo laboral está en permanente evolución y que nadie lo sabe todo. Es un gestor de talento que entiende que, detrás de cada puesto, hay historias, aspiraciones y futuros que pueden transformarse cuando alguien cree en ellos. 

Su desembarco en Chile significó más que asumir un cargo: fue traer consigo la esencia de Randstad y, al mismo tiempo, abrazar la cultura local para potenciar un equipo diverso y sólido. Bajo su liderazgo, la unidad de Professionals & RPO se ha consolidado con una visión centrada en las personas y en la construcción de soluciones a medida para empresas que buscan algo más que cubrir posiciones: quieren generar impacto. 

En un mundo que exige adaptabilidad, agilidad y humanidad, Pablo se destaca como un líder que sabe mirar lejos sin perder la cercanía. Su historia es la de alguien que no solo ha acompañado el crecimiento de una compañía global, sino que también ha sabido crecer con ella, llevando siempre como bandera los valores que lo definen y la convicción de que la comunicación es el puente que une a las personas con los grandes desafíos empresariales. 

Hablemos de tu recorrido profesional… 

Llevo más de 20 años en la empresa y he vivido todas sus transformaciones: comenzó como una compañía familiar, luego fue adquirida por distintos grupos hasta convertirse en una multinacional con cultura holandesa. Adaptarme a esos cambios organizacionales y culturales fue un aprendizaje enorme y una experiencia que me marcó profesionalmente. 

Soy una persona inquieta y curiosa; me motiva aprender y asumir nuevos desafíos. Siento que cada seis o siete años necesito renovarme para seguir creciendo. Hoy, además de aprender, disfruto enseñar y abrir espacios para que otros puedan desarrollarse. Cuando vine a Chile, por ejemplo, dejé oportunidades para que quienes trabajaban conmigo pudieran asumir nuevos roles y desafíos. 

No busco títulos ni cargos específicos; busco trascender: dejar huella en quienes trabajan conmigo, que aprendan algo de mí y encuentren un entorno donde crecer. Mi objetivo es seguir activo, dinámico y generando impacto positivo mientras ayudo a otros a desarrollarse. 

¿Qué te motivó a sumarte a Randstad y qué diferencia encuentras en su cultura frente a otras experiencias previas? 

Cuando llegué a la empresa encontré un escenario lleno de oportunidades: había mucho por construir y eso me permitió aprender, proponer y participar activamente en el crecimiento. No era una organización rígida y estructurada, sino un lugar donde podía involucrarme y generar impacto real desde mis roles diarios. 

Desde el primer momento me sentí alineado con los valores. Aunque somos un negocio que debe dar resultados y responder a accionistas, nunca perdemos de vista que trabajamos con personas. Ayudamos a dar empleo y acompañamos a clientes en un proceso clave: confiar en nosotros para sumar talento a sus equipos. Esa responsabilidad humana me conecta profundamente con lo que hacemos. 

Me gusta el equilibrio entre lo analítico y de negocio, y el hecho de trabajar con personas, con empatía y compromiso. Creo que mi permanencia tantos años se debe a que encontré espacios para crecer y aprender, pero también porque la cultura de transparencia y comunicación abierta es real. Aquí se hablan las cosas de frente, se vive lo que se dice y eso, para mí, hace toda la diferencia. 

Randstad es una empresa con presencia global…. ¿Cómo se traduce esa visión en la operación diaria en Chile? 

En mi día a día aprendí a adaptarme al mercado sin perder la esencia de nuestra cultura. Creo que Randstad mantiene un ADN muy propio —lo que llamo ser “randstaniano”— especialmente en Argentina, Chile y Uruguay. La llegada de Andrea Ávila a Randstad Chile reforzó esta identidad, combinando la cultura global con una impronta local que se siente cercana y coherente. 

Nuestra forma de trabajar está muy alineada con los valores de la compañía y con el estilo holandés, que promueve la transparencia y la comunicación directa, eso de “poner el pescado sobre la mesa”. Las diferencias que existen tienen más que ver con dinámicas de mercado, como precios o negociaciones, pero no con la cultura en sí. 

Cuando llegué a Chile, hace dos años, me costó adaptarme, pero hoy siento que pertenezco plenamente. Hubo un gran trabajo para alinear la cultura y mantenerla viva en cada decisión y acción, desde la estrategia global hasta detalles simples como cómo celebramos juntos el fin de año. 

Valoro trabajar en un entorno donde la transparencia y la coherencia cultural no son solo discursos, sino algo que se vive, y donde podemos mantener nuestra esencia mientras respondemos a los desafíos del mercado local. 

¿Cómo ves que están cambiando las expectativas de los profesionales frente al mercado laboral en Chile y la región? 

Más allá de mi experiencia y de conversar con empresas y candidatos, contamos con estudios que nos permiten entender el mercado con datos concretos. Realizamos investigaciones como HR Trends (enfocadas en empresas), Workmonitor (dirigidas a candidatos) y, por primera vez en Chile, un estudio de marca empleadora que Randstad ya desarrolla hace años en otros países. 

En este último analizamos qué factores valoran más las personas al elegir un empleador. Aunque el salario y los beneficios siguen siendo relevantes, en las generaciones más jóvenes comienzan a perder peso frente a otros aspectos. El clima laboral y el equilibrio entre vida personal y trabajo aparecen como elementos clave, incluso por encima del desarrollo profesional, que hoy queda en un segundo plano para muchos. También surgen la estabilidad laboral y el compromiso con el medioambiente, aunque con menor peso. 

Creo que las empresas debemos reflexionar sobre nuestra propuesta de valor como empleador: entender qué podemos ofrecer, cómo lo comunicamos y cómo lo vivimos desde el primer contacto con un candidato. Hoy la relación ya no es unilateral: las personas también eligen dónde quieren trabajar. Ser transparente y tener una estrategia clara de marca empleadora es fundamental para atraer y retener talento. 

¿Qué significa para vos el éxito profesional y cómo ha cambiado esa definición con el tiempo? 

Para mí, hoy el éxito profesional no pasa solo por cargos o reconocimientos. Durante años mi meta fue crecer, competir y demostrar que podía llegar lejos: quería ganar, ser el mejor en lo que hacía y superar objetivos. Esa ambición me llevó a asumir grandes desafíos, incluso mudarme a otro país a los 48 años, algo que valoro profundamente. 

Con el tiempo, mi mirada cambió. Hoy me siento realizado por estar en una empresa que me gusta, con un equilibrio entre vida personal y trabajo, rodeado de gente con la que disfruto colaborar y con la posibilidad de viajar y aprender, que me encanta. 

Ahora el éxito para mí es trascender: dejar huella en las personas con las que trabajo, aportarles algo valioso y que, cuando recuerden su paso por la empresa, piensen que les enseñé, los apoyé o los inspiré de alguna forma. He tenido grandes jefes que marcaron mi carrera y quiero poder generar esa misma sensación en otros, más allá de jerarquías. 

Sigo siendo competitivo y me gusta lograr resultados, pero mi enfoque hoy está en compartir lo que aprendí, generar impacto positivo y acompañar a otros a crecer mientras yo también sigo disfrutando de lo que hago. 

DATA Y TECNOLOGÍA 

Si los datos hablaran… ¿qué te dirían hoy sobre tu equipo? 

Los datos dirían, de mi equipo y de mí, que somos un team orientado a los resultados y la eficiencia, pero que siempre ponemos primero a las personas, construyendo sobre valores, transparencia y confianza para lograr un éxito sostenible en el tiempo. 

“GPS INTERNO” 

¿Qué valor guía tus decisiones incluso cuando nadie está mirando? 

La transparencia es mi base. Creo que nadie debe subestimar a otros: todos podemos estar en roles distintos, pero somos iguales. Valoro tratar con respeto y claridad, porque no hay “tontos del otro lado”. 

¿QUIÉN ES PABLO?: 

Apodo: Pablo.  

Profesión:  Contador público. 

Signo del zodíaco: Géminis.  

¿Dónde vives?: Santiago de Chile.  

¿Hijos?: No. 

 ¿Pareja?: No. 

¿Mascotas?: Dos perras galgo, rescatadas. Frida y Francina.  

Comida favorita: El asado y el pastel de choclo.  

Edad: 50 años. 

Hobbies: Salir a caminar con mis perras.  

UN POCO DE ROCK:  

¿Un lugar donde te gustaría vivir? 

Chile. Tiene una buena calidad de vida y estoy cerca de Argentina.  

¿Qué color te representa mejor como persona? 

El azul. Es un color tranquilo, pero también me transmite confianza.  

Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.” 

Trabajo mejor desde la comunicación, porque eso genera empatía.