Rubén Martín Rubio: El ADN de tu huella

Rubén Martín Rubio, experto en potenciar y construir la marca personal de líderes, es autor de tres libros y está por lanzar su cuarta obra. En esta entrevista con Rocking Talent, comparte sus principios disruptivos y derriba viejos mitos sobre cómo construir una marca personal auténtica y poderosa. 

Hablar con Rubén es entrar en el territorio de la observación aguda, donde cada gesto, silencio o palabra se convierte en una puerta hacia la esencia de una persona. Él mismo lo dice sin titubear: tiene la capacidad de “desnudar a una persona en siete minutos”. No se trata de magia, sino de una metodología precisa, construida a partir de años de experiencia, intuición y análisis. Rubén asegura que puede comprender la personalidad de alguien, y que esa habilidad, llevada al plano profesional, es la clave para construir marcas personales auténticas y poderosas. 

Autor de tres libros —y con una cuarta obra en camino—, Rubén se ha consolidado como un referente en potenciar y construir la marca personal de líderes, ayudándolos a conectar con su propósito y proyectarlo de forma coherente al mundo. Pero su historia no empezó en el branding ni en las estrategias de posicionamiento, sino en el diseño gráfico, desde donde fue trazando un camino tan creativo como versátil: pasó al mundo multimedia, diseñó páginas web, y finalmente se adentró en el marketing digital, campo en el que descubrió que la comunicación más efectiva es aquella que nace de la autenticidad. 

Hoy, en una conversación con Rocking Talent, Rubén reflexiona sobre ese recorrido y sobre su permanente capacidad de leer las tendencias antes de que sucedan. Se define como alguien que ha sabido readaptarse al ritmo del mercado, anticipando los cambios y transformándolos en oportunidades. En su mirada, el futuro de las marcas personales no está en la perfección ni en la apariencia, sino en la verdad que se proyecta con propósito. Y esa, quizá, es la lección más poderosa de todas. 

Tu lema es “Convierte tu marca personal en una empresa rentable sin ser un esclavo de las redes sociales.” ¿Cómo se consigue esa libertad de depender menos de las redes sin perder visibilidad? 

Durante los últimos años comprobé que tener miles de seguidores en redes no garantiza facturar más. Por eso, desarrollé mi propio enfoque profesional con un programa llamado Monetiza tu marca, donde enseño a las personas a generar ingresos usando solo sus contactos. A través de su agenda telefónica pueden identificar tres tipos de perfiles clave: clientes potenciales, colaboradores y conectores. Con un sistema de mensajes estructurado, logramos que quienes no tenían producto o ventas consigan resultados reales —en las dos primeras ediciones, los alumnos facturaron más de €72.000. 

Mi filosofía es usar las redes como un escaparate, no como una obligación. Durante dos años viví exclusivamente de mis servicios, sin publicar contenido nuevo. Hoy estoy retomando mi presencia digital con contenidos de alta calidad, YouTube, Instagram y un podcast, porque creo en combinar lo orgánico con lo estratégico. Las redes son una herramienta poderosa, pero el verdadero negocio está en las relaciones reales y en saber conectar con las personas adecuadas. 

Uno de tus conceptos más provocadores es la “manipulación ética”. ¿Qué significa manipular de forma ética y por qué consideras que es necesaria en los negocios? 

Trabajo con cuatro energías fundamentales: manipulación, persuasión, influencia y seducción. Estas fuerzas están presentes en todas las interacciones humanas, ya sea en una conversación individual o grupal. A partir de ellas, desarrollé una metodología que integra lo mejor de lo que llamo la “tríada oscura” —los rasgos narcisista, maquiavélico y psicopático—, pero aplicados de manera ética y constructiva. 

Creo que, si eliminamos la intención negativa, cada uno de estos perfiles aporta algo valioso: del narcisista, la seguridad y el carisma; del maquiavélico, la estrategia y la visión; del psicopático, la templanza y el control emocional. Mi trabajo consiste en enseñar cómo usar esos rasgos positivos para influir sin manipular y lograr que las personas hagan lo que deseas, de forma natural y ética. 

A través del análisis del perfil y los códigos de conducta de cada persona, aprendo a comunicarme en su mismo lenguaje, reflejar su energía y generar confianza. Esa conexión me permite guiar la conversación hacia donde quiero llevarla. Esta fórmula, que apliqué intuitivamente durante años, es la base de mi nuevo libro, enfocado en potenciar la influencia en las ventas y en las relaciones personales. 

¿Cuál es una “regla” que ya no sirve y que recomendarías abandonar hoy? 

Creo que hoy la mayoría estamos cansados de los discursos del “éxito perfecto”: los coches de lujo, las fotos en Dubai o las poses forzadas frente a una piscina. Ya no conecta. Lo que realmente genera impacto es la autenticidad. Por ejemplo, yo me compré un coche eléctrico y lo compartí, pero no para presumir, sino porque representa un cambio hacia un consumo más responsable. Todo depende de la intención con la que comunicas: si buscas inspirar o simplemente aparentar. 

En mi caso, prefiero mostrarme cercano. Recuerdo una sesión con mis alumnos en la que, estando de viaje, me quedé sin internet en el hotel y terminé dando la clase desde una parada de autobús, rodeado de mosquitos. Ese tipo de anécdotas reales crean conexión, porque muestran humanidad. 

Para mí, comunicar bien es sintonizar con la otra persona. Si lo que me pasa también podría pasarte a ti, generamos confianza. En la comunicación hay dos caminos: el aspiracional de “sé millonario como yo” o el auténtico de “soy como tú, y también me va bien”. Yo elijo el segundo. 

¿De qué forma ha cambiado tu propia marca personal durante estos 20 años de recorrido profesional? ¿Cuál fue un punto de inflexión para ti mismo? 

Con los años aprendí a anticipar tendencias y moverme hacia donde el mercado y la sociedad se dirigen. Fui diseñador en plena burbuja de los .com, pasé al marketing digital cuando internet se masificó y trabajé con figuras reconocidas del desarrollo personal en sus estrategias de marca, ventas y posicionamiento. Esa experiencia me mostró cómo el marketing de la persona puede transformar carreras. 

Tras dirigir mi agencia, la pandemia marcó un giro: cerré todo y comencé a construir mi propia marca. Escribí El poder de tu marca personal, luego un segundo libro sobre carisma y un tercero, Único, centrado en las emociones y la psicología detrás de las ventas. Hoy, enseño a profesionales a monetizar su marca y a comprender el comportamiento humano para influir con propósito. 

Creo que estamos entrando en una era de pérdida de privacidad y control social, donde la manipulación es constante. Por eso mi nuevo libro aborda cómo defendernos de esas influencias y usar ese mismo poder —la persuasión y la psicología— para el bien: mejorar relaciones, vender con ética e influir positivamente en nuestro entorno. Esa es mi evolución y mi propósito actual. 

”MI SINGULARIDAD”  

¿Qué característica, personal o profesional, creés que te vuelve único? 

Tengo un recorrido profesional amplio y un superpoder: puedo observar a alguien y en pocos minutos entender casi todo sobre su personalidad. Analizo gestos, tono y reacciones mientras converso, pienso y planifico al mismo tiempo. Es como tener tres canales activos: observo, interpreto y actúo simultáneamente. Esa habilidad potencia mi trabajo y mi comunicación. 

¿QUIÉN ES RUBÉN?: 

Apodo: Rubén.  

Profesión: Diseñador gráfico. 

¿Dónde vives?: Valencia.  

¿Mascotas?: Próximo a adoptar un perrito.  

Comida favorita: La paella.   

Edad: 47 años.  

Hobbies:  Leer de los temas que me apasionan en ese momento determinado de mi vida. 

UN POCO DE ROCK:  

¿Un lugar donde te gustaría vivir? 

Pues, me gusta mucho donde vivo. Amo la playa. 

¿Qué color te representa mejor como persona? 

El azul, siento que me transmite paz y tranquilidad. 

Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.” 

Trabajo mejor cuando estoy enfocado. 

Entrevistado por Luisina Larrouyet.