Tomás Gumucio Zegers, actual gerente de Personas en Tresmontes Lucchetti, combina su vocación profesional con una faceta artística que lo inspira a equilibrar trabajo y creatividad en cada proyecto que lidera.
Tomás es un hombre que vive en dos escenarios, y ambos le resultan igual de vitales. Como gerente de Personas en Tresmontes Lucchetti, tiene la responsabilidad de liderar la gestión del talento en una de las compañías más emblemáticas de la región, con la mirada puesta en construir culturas sólidas y humanas, capaces de sostener el futuro en un entorno empresarial cada vez más complejo y cambiante. Pero al mismo tiempo, cuando se apagan las luces de la oficina, sube a otro escenario: el de la música. Allí, con una guitarra en las manos y rodeado de su banda de blues, Tomás encuentra un espacio donde la creatividad, la pasión y la improvisación marcan el ritmo de su vida.
Esa doble pertenencia no es casualidad, ni tampoco un capricho. Para él, la música y la gestión de personas tienen más en común de lo que parece. Ambas exigen escucha atenta, sensibilidad, capacidad de improvisar y, sobre todo, autenticidad. En cada reunión de trabajo o en cada acorde, Tomás busca lo mismo: generar una conexión genuina con los demás. Y así como en el blues no hay dos interpretaciones iguales, en la vida organizacional tampoco hay recetas únicas. Se trata de crear, de adaptarse, de ponerle alma a cada proceso.
Equilibrar esos dos mundos ha sido su forma de habitar la vida con intensidad. Desde los procesos de recursos humanos hasta los conciertos en vivo, Tomás procura disfrutar cada instante y dejar huella, convencido de que la alegría y la energía son también parte del liderazgo. Su historia es la de alguien que aprendió que se puede ser profesional y artista, ejecutivo y guitarrista, sin contradicción alguna: porque en el fondo, ambas facetas responden a una misma esencia.
Hoy, entre planes estratégicos y ensayos musicales, su mirada se centra en seguir construyendo organizaciones más humanas y, al mismo tiempo, seguir alimentando su pasión por el blues. Porque para Tomás, vivir bien es tocar la vida en todas sus notas: las graves del esfuerzo, las agudas de la inspiración y, sobre todo, las que se disfrutan en compañía.
Hablemos de tus comienzos…
Heredé el oficio de mi padre. Desde pequeño me hablaba de lo que vivía en el trabajo y descubrí que el mundo de las personas en las organizaciones podía ser apasionante. Estudié ingeniería comercial, pero siempre orientado a recursos humanos: hice mis prácticas, mi tesis y hasta investigué cómo el sentido del humor podía ser una herramienta para potenciar la gestión de personas.
Mi carrera comenzó en consultoría, incluso trabajando junto a mi padre, combinando esa etapa con mi faceta artística como músico. Más tarde crucé al mundo corporativo y entré a Compañía CIC, una empresa centenaria que acababa de superar una crisis financiera relevante. Con 27 años, me pidieron armar toda el área de desarrollo organizacional desde cero y con un headcount de 1300 personas, a cargo de una encuesta de clima que diseñé, imprimí y tabulé yo mismo. Fue una obsesión, pero también un aprendizaje enorme: descubrí que los libros son útiles, pero la realidad es más compleja.
Desde entonces, mi carrera evolucionó hacia la gestión integral de personas: clima, talento, nómina, temas legales y sindicales. Tras pasar por Trendy, hace ocho años asumí en Tresmontes Lucchetti, parte del Grupo Nutresa, donde hoy lidero la Gestión de Personas hace 8 años con orgullo y pasión.
En una empresa con tanta tradición y presencia, ¿cómo equilibras el respeto por la cultura organizacional con la necesidad de innovar en gestión de personas?
“Efectivamente, ese equilibrio, en una empresa con la historia de Tresmontes Lucchetti, es un desafío muy relevante para mí. No se trata de reemplazar la cultura de 130 años, sino de canalizarla; es el arte de honrar el pasado mientras construimos el futuro.
Para innovar de forma efectiva, primero debemos ser conocedores de la historia. Es vital comprender a fondo la organización: conocer las historias de éxito y fracasos, los pilares de la cultura y, sobre todo, alinear la Gestión de Personas con lo que exige la estrategia de negocio. Esto nos permite identificar áreas de innovación que potencien la cultura, en lugar de desafiarla de manera frontal.
Hemos tomado la ruta de innovar en procesos y tecnología con un enfoque de construcción conjunta. Esto significa que cada implementación tecnológica o nuevo proceso de talento se diseña con y para nuestros clientes internos.
Finalmente, la innovación debe ser medida. Es fundamental tener claridad de la madurez actual de nuestros procesos y tecnología. Utilizamos métricas clave para identificar brechas, lo que nos permite construir un plan de desarrollo claro, compartido y ágil. Este plan no es un cambio radical, sino un proceso iterativo que genera valor incremental constante, asegurando que la innovación no sea vista como una amenaza, sino como la evolución natural de una gran tradición.”
¿Qué estrategias están implementando en Tresmontes Lucchetti para adaptarse a las nuevas expectativas de los colaboradores en flexibilidad, propósito y desarrollo?
Enfrentamos un gran desafío de gestión de diversidad generacional, con intereses muy diversos. En el ámbito de desarrollo contamos con planes especiales para los jóvenes a través de un plan de prácticas anuales, posteriormente cargos de entrada que tienen una ruta de desarrollo y planes de mentoría, donde participan ejecutivos con alta experiencia acompañando a jóvenes talentos. Buscamos exponer a las personas a experiencias de desarrollo, como participación en proyectos desafiantes, que permitan crecer profesionalmente, ganar visibilidad y ampliar sus redes.
Grupo Nutresa, del cual somos parte desde el año 2013, tiene el propósito superior de “Construir un mundo mejor donde el desarrollo sea para todos” que creo que nos permite conectar y movilizar.
¿Qué datos o indicadores son los que más seguís de cerca para tomar decisiones en la gestión de personas?
A partir del plan estratégico diseñamos nuestra hoja de ruta de talento humano, definiendo metas en atracción de talento, marca empleadora, desarrollo, cultura, comunicaciones internas, relaciones laborales y operación. En cada ámbito establecemos indicadores claros: desde accidentabilidad, rotación y ausentismo, hasta engagement, reputación de marca empleadora y métricas de comunicación interna. Todo se consolida en un sistema de BI que permite tomar decisiones informadas y reportar periódicamente a la presidencia.
Además, avanzamos en temas sociales con la misma lógica: midiendo. Una encuesta de vulnerabilidad multidimensional nos reveló carencias que no teníamos en el radar y, a partir de esos datos, desarrollamos programas específicos para impactar en lo que realmente necesitan las personas.
Mi convicción es que la gestión de personas debe estar basada en información confiable, oportuna y conectada con el negocio y las personas. Esa combinación nos permite generar soluciones amplias, flexibles y efectivas para todos.
¿Cuál es la mejor enseñanza que te han dejado los propios colaboradores a lo largo de tu carrera?
Uno de mis pilares fundamentales más importantes desde el inicio de mi carrera fue mi padre: un hombre profundamente humano, conectado con todos. Su influencia como ejecutivo de RH marcó mis inicios, pero luego tuve que construir mi propio camino.
Con los años aprendí que en recursos humanos no basta con la pasión: si no entendemos el valor que agregamos y cómo lo perciben otros, los procesos pierden sentido. Poder conocer a los trabajadores, desde roles muy distintos, sus historias de vida y sueños me conecta con el sentido de mi trabajo, con humildad entendiendo que siempre podemos hacer mejor las cosas, entiendo que prestamos un servicio con y para las personas.
También he encontrado un gran valor en las redes de HR. Compartir experiencias con colegas de grandes empresas me ha permitido aprender de sus aciertos y errores, integrando información para tomar mejores decisiones. La generosidad en este ámbito es un activo enorme.
Hoy tengo la fortuna de liderar un equipo en Chile y México lleno de compromiso, hambre de crecer y ganas de aportar. Esa energía me motiva a seguir escuchando y construyendo, convencido de que, si trabajamos con propósito y conexión humana, es muy probable que nos vaya bien.
DATA Y TECNOLOGÍA
Si los datos hablaran… ¿Qué te dirían hoy sobre tu equipo?
Dirían que es un equipo adaptable y hambriento por hacer bien las cosas. En un año de transformación, cumplimos metas, encontramos valor en lo inesperado y descubrimos talentos ocultos que brillan cuando se les da cancha.
“SI MI HISTORIA FUERA UNA SERIE…”
¿Cómo se llamaría el próximo capítulo de tu vida?
A todo ritmo. Soy un agradecido de la vida: Disfruto todos mis roles, ser padre de familia, gerente de RRHH y músico. He grabado discos, viajado y tocado con grandes artistas, mientras me siento muy realizado con mi carrera en RH, inyecto energía, humor y calidez en mi trabajo, convencido de vivir con pasión cada día.
FICHA DISEÑO:
Nombre: José Tomás Gumucio Zegers.
Nacionalidad: Chileno.
Empresa u organización: Tresmontes Lucchetti.
Cargo: Gerente de Personas.
¿QUIÉN ES TOMÁS?:

Apodo: Guma.
Profesión: Ingeniero comercial, con un MBA en Dirección de Personas.
Signo del zodíaco: Libra.
¿Dónde vives?: En Pirque, zona rural de Santiago.
¿Hijos?: Tres hijos. León, de 12 años. Borja, de 11; y Beltrán, de 9.
¿Pareja?: Casado hace 17 años, con Magdalena.
¿Mascotas?: Sí. Cuatros perros.
Comida favorita: Me encanta la comida mexicana y los asados.
Edad: 45 años.
Hobbies: La música, sin dudas. Tocarla y escucharla.
UN POCO DE ROCK:
¿Un lugar donde te gustaría vivir?
En el Sur de Chile, hoy vivo en el campo a las afuera de Santiago, un lugar maravilloso muy conectado con la naturaleza.
¿Qué color te representa mejor como persona?
El azul.
Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.”
Trabajo mejor cuando lidero un equipo que está profundamente alineado con el negocio y la operacion. Lograr esa conexión estratégica mientras fomentamos un ambiente donde el equipo se siente desafiado positivamente y puede disfrutar el proceso de creación y colaboración es mi mayor motor. La cultura y el ritmo son esenciales; una buena banda sonora—literal y figurada—hace la diferencia.
Entrevistado por Luisina Larrouyet.