POR Ángel Bartolomé Muñoz de Luna – Vicerrector de Estudiantes y Vida Universitaria y Sonia Rodríguez Sánchez – Secretaria Académica de Fac. Económicas y Empresariales CEU Universidad San Pablo, Madrid.
La inteligencia artificial ya impacta en talento, empleabilidad y competitividad empresarial. Su verdadero valor no está en la automatización, sino en cómo potencia a las personas, redefine competencias y acelera una transformación organizativa más humana y sostenible.
Durante años, la inteligencia artificial (IA) ha sido presentada como una tecnología disruptiva capaz de automatizar procesos, reducir costes y aumentar la eficiencia. Sin embargo, en el contexto actual esto resulta insuficiente. Hoy, la cuestión clave ya no es si las organizaciones deben incorporar IA, sino cómo hacerlo de manera estratégica, responsable, ética y centrada en las personas.
La verdadera ventaja competitiva de la IA no reside únicamente en su capacidad tecnológica, sino en su potencial para amplificar el talento humano, transformar la forma de trabajar y redefinir la relación entre personas, conocimiento y toma de decisiones. En este sentido, la IA no debe entenderse como una amenaza, sino como una aliada estratégica donde en áreas como la gestión del talento ya permite anticipar riesgos de rotación, detectar necesidades de desarrollo o analizar dinámicas de equipos. Pero ¿qué opinan los empresarios y la sociedad sobre ello?, ¿están de acuerdo con su poder estratégico en las organizaciones?
Efectos de la IA sobre el talento, la empleabilidad y competencias según la sociedad
Durante el último año, se han realizado un total de 9.840 menciones a nivel mundial en redes sobre la influencia de la IA en el empleo y el talento, con picos elevados como el producido el 20 de octubre del 25, cuando solo ese día se contabilizaron 560 menciones, sobre todo en redes como Instagram Public y X.
A nivel geográfico, solo en España, se dan 4.840 menciones, frente a 1.160 de México y 700 en Argentina. El resto se reparten entre Estados Unidos, Chile y Colombia fundamentalmente.
Esto se debe a que se celebró la Segunda Jornada de la Semana de la Sostenibilidad y RSE 2025, titulada “Trabajo para todos: enlazando generaciones, capacidades e IA” o el TIS 25, un congreso sobre tendencias de empleabilidad en el sector turístico para descubrir cómo la inteligencia artificial está reinventando el turismo. Por su parte, el Tec de Monterrey anuncia una nueva carrera: Humanidades Digitales, que integra tecnología y humanismo para abordar desafíos de la IA y Laboratoria (organización de impacto social) adapta su modelo para fortalecer las habilidades digitales y la empleabilidad de mujeres en América Latina.
El sentimiento general hacia los efectos de la IA en el empleo es neutral, destacando en la siguiente nube de palabras derivada de la escucha social, los términos mercado laboral y transformación digital:

Algo similar ocurre con los trending topics, donde la IA se posiciona como una palanca estratégica para transformar el mercado laboral a través del desarrollo del talento, las competencias digitales y el aprendizaje continuo, con impacto económico y social global.

En cuanto al número de menciones por género, predominan las del género masculino, siendo más probable hablar del tema de lunes a viernes.
Efectos de la IA sobre el talento, la empleabilidad y competencias según los empleadores
Tras una encuesta realizada a empleadores, mayoritariamente directores de área y gerentes (42%), entre 35 y 45 años con estudios superiores y más de 3 años en el cargo, se detecta que, en lo referente a la cantidad y estructura del empleo empresarial, la IA está afectando en la actualidad a la creación de nuevos perfiles profesionales (36,6%) y en la externalización de tareas (30%), afirmando casi un 34% que de momento al IA no les influye.
Estos directivos también garantizan que la IA está transformando la calidad del empleo en la empresa en cuanto a la carga de trabajo (44,5%) y las condiciones laborales (31%).
En cuanto a cómo les está afectando la adopción de la IA a los trabajadores de sus empresas, casi la mitad de las respuestas (47,6%) señala aceptación de la IA. Esto indica que, en términos generales, la IA no se percibe como una amenaza inmediata, sino como una realidad asumida. Es un punto de partida muy sólido para cualquier proceso de transformación: sin aceptación, no hay adopción real.
Sin embargo, el resto de las respuestas muestra que la organización se encuentra en una fase intermedia de madurez: la IA ya está presente y empieza a impactar, pero todavía genera ajustes, tensiones y preguntas abiertas.
La adopción de la IA se percibe mayoritariamente como un factor que mejora la competitividad, especialmente a través de la eficiencia operativa y la calidad ya que casi el 90% de las personas identifica algún impacto positivo de la IA en la competitividad (solo un 10,1% considera que no mejora la competitividad). Sin embargo, su potencial como herramienta de diferenciación estratégica y ventaja competitiva sostenible aún está en una fase incipiente, lo que subraya la necesidad de una integración más profunda entre tecnología, talento y estrategia de negocio.
Conclusión
La inteligencia artificial se consolida como un factor clave de transformación del talento y la competitividad empresarial. Tanto la conversación social como la percepción de los empleadores reflejan una aceptación mayoritaria de la IA y un reconocimiento claro de su impacto positivo en la eficiencia y la calidad del trabajo. No obstante, su potencial como fuente de diferenciación estratégica y ventaja competitiva sostenible aún se encuentra en una fase incipiente.
El verdadero reto no reside en la adopción tecnológica en sí, sino en su integración consciente con la estrategia de negocio y la gestión de personas. En este sentido, mantener un enfoque human-in-the-loop, donde la toma de decisiones, la responsabilidad y el juicio ético sigan siendo humanos, resulta esencial para que la IA actúe como una auténtica aliada estratégica y contribuya al desarrollo de organizaciones más competitivas, adaptativas y centradas en las personas.