Gustavo Bolio Gómez: Check-in al talento 

Gustavo Bolio Gómez es Director Corporativo de Recursos Humanos, Legal & TI en Grupo Hotelero Brisas. Con más de 30 años de trayectoria, es un líder apasionado por la hotelería y el desarrollo del talento, combinando visión estratégica, operación y una mirada profundamente humana. 

En una industria que no duerme y donde cada detalle cuenta, Gustavo construyó su recorrido entendiendo que el verdadero lujo no está solo en la experiencia que recibe quien llega, sino en las personas que la hacen posible todos los días. Desde su rol como director de Recursos Humanos, Legal & TI en Grupo Hotelero Brisas, lidera con una mirada integral que combina negocio, operación y una profunda convicción por el desarrollo humano, consciente de que la hospitalidad empieza puertas adentro. 

Con una carrera marcada por decisiones claras y una vocación sostenida en el tiempo, Gustavo se trazó una meta personal poco común en estos tiempos: continuar en relación de dependencia hasta los 65 años, para luego seguir aportando al mundo empresarial desde un rol independiente. No como un punto de cierre, sino como una transición natural hacia una etapa donde la experiencia acumulada se transforma en valor compartido. 

Ese mismo espíritu explica su interés por la docencia. Gustavo disfruta enseñar, compartir aprendizajes, errores y aciertos, y poner su expertiz al servicio de otros profesionales que buscan crecer en contextos complejos y altamente demandantes. Para él, liderar también es dejar huella, formar criterio y acompañar procesos, entendiendo que el conocimiento cobra sentido cuando circula y se multiplica. Así, entre la gestión diaria, la mirada estratégica y el deseo de seguir contribuyendo, Gustavo encarna una forma de liderazgo serena, consistente y profundamente comprometida con las personas y con el futuro del sector. 

Hablemos de tu recorrido… 

Empecé mi carrera en la hotelería en 1990. Luego de terminar la escuela y de algunas experiencias dando clases, junto a mi esposa fundamos una empresa de desarrollo organizacional enfocada en capacitación, idiomas e integración de equipos. Ese proyecto, Dinámica Profesional, nos llevó a vivir a Cancún y sigue activo hasta hoy, liderado por ella, aunque ocasionalmente colaboro en algunos proyectos. 

En ese contexto, Grupo Presidente me invitó a integrarme como gerente de Recursos Humanos en Cancún. Con el tiempo asumí la gestión de los hoteles de Cancún y Cozumel, y más adelante, con la llegada de la cadena Intercontinental, fui nombrado director corporativo de entrenamiento para fortalecer la cultura de marca en todos los hoteles del grupo. En el año 2000 regresé a CDMX como director corporativo de Recursos Humanos y Entrenamiento de Grupo Presidente. 

Posteriormente me sumé a Grupo Brisas como director de Recursos Humanos, rol que fue ampliándose con responsabilidades en sistemas y, más recientemente, en el área legal. Hoy mi cargo es director corporativo de Recursos Humanos, Legal y TI. Además, impulsé la creación de la Fundación Brisas y participo activamente en asociaciones y consejos académicos vinculados al turismo y la gestión de personas, tanto a nivel institucional como educativo. 

Como director Corporativo de Recursos Humanos, ¿cuáles son hoy las decisiones más críticas que atraviesan tu agenda? 

Hay decisiones clave que marcan el futuro de una organización, y una de ellas es el plan de sucesión. Para mí, la administración del talento empieza por entender cuáles son las capacidades, competencias y sub-skills de las personas, y cuáles deben desarrollarse de manera continua. Desde ahí, trabajamos para asegurar una parrilla de reemplazo sólida que garantice la continuidad del negocio, especialmente cuando se abren nuevos hoteles. 

La filosofía que impulsamos es clara: primero mirar hacia adentro antes de salir a buscar talento afuera. Pero para que eso sea posible y mantener un nivel competitivo de conocimiento, es indispensable asegurar formación constante, coaching y seguimiento. Por eso ponemos un foco especial en directores, gerentes y jefaturas —alrededor de 300 personas—, concentrando allí gran parte del esfuerzo de desarrollo. 

Al mismo tiempo, es fundamental sostenernos como un empleador responsable. Durante los últimos 11 años hemos sido reconocidos como una de las mejores empresas para trabajar en México, dentro del top 50. Ese reconocimiento no se declama: se construye con hechos, buenas prácticas, salarios competitivos, comunicación transparente y relaciones laborales sanas. 

Desde tu experiencia, ¿qué diferencia a un área de RRHH que acompaña de una que realmente transforma? 

Hace unos 15 años entendí que Recursos Humanos debe asumir un rol claro: ser consultor de la Dirección. Para poder ocupar ese lugar, es indispensable contar con ciertas capacidades. La primera es comprender profundamente el negocio, saber traducir sus objetivos en comportamientos concretos de las personas y, sobre todo, poder medir el impacto real del talento en los resultados. Sin esa mirada, Recursos Humanos corre el riesgo de quedar reducido a una función meramente administrativa. 

La segunda clave es la capacidad de influencia. Recursos Humanos necesita construir la credibilidad suficiente para que la Dirección General confíe, lo escuche y lo incorpore como un socio estratégico, no como un gestor de papeles o procesos aislados. El verdadero valor está en poder aconsejar, orientar y acompañar a la alta dirección en las decisiones que moldean la cultura y los comportamientos internos. 

En mi caso, tengo la fortuna de trabajar con una dirección que también es propietaria del negocio y que se caracteriza por ser profundamente humana, responsable y cuidadosa con las personas. Ese enfoque facilita enormemente el trabajo de Recursos Humanos y refuerza la convicción de que el impacto en las personas es, en definitiva, impacto directo en el negocio. 

En una industria tan intensiva en personas como la hotelería, ¿qué conversaciones estratégicas está obligando a tener la IA dentro de Recursos Humanos? 

Esto forma parte de mi responsabilidad y ya estamos dando los primeros pasos. Pasamos por un proceso de evaluación para entender cómo las personas pueden integrar de manera inteligente la tecnología a sus tareas y responsabilidades. A partir de ahí, uno de mis KPI’s más importantes este año es asegurar que la formación en inteligencia artificial tenga un impacto real en los sistemas, en las ventas y en los resultados del negocio. 

No queremos que la IA sea solo una palabra de moda ni que se limite a que todo el mundo use ChatGPT sin criterio. Por eso decidimos trabajar con licencias corporativas de Gemini y hacerlo de manera ordenada y sistemática junto al ecosistema de Google Workspace. El foco está puesto en la gobernanza, en el cuidado de la información, en el uso responsable de los datos y en el desarrollo de buenas prácticas de prompting. 

La idea es que la inteligencia artificial se convierta en una herramienta concreta de trabajo, que aporte eficiencia, calidad y mejores decisiones, y no en un uso improvisado o desalineado del negocio. Queremos que la adopción sea consciente, segura y, sobre todo, que genere valor real para la organización. 

Si tuvieras que dar un consejo a quienes lideran talento en hotelería, ¿cuál sería? 

Si tuviera que dar recomendaciones, diría cinco cosas clave. La primera es entender la hotelería y estar verdaderamente apasionado por esta industria. La hotelería funciona 24/7, los 365 días del año, y eso exige compromiso permanente y una conexión real con el negocio. 

La segunda es estar genuinamente orientado a las personas. Si no te gusta la gente ni el cliente, es muy difícil construir relaciones sanas, comunicarte bien, resolver problemas o comprender las distintas situaciones que se viven día a día. 

La tercera es mantener los pies sobre la tierra. La hotelería puede deslumbrar por el glamour y el nivel de gasto, pero eso no necesariamente refleja la vida cotidiana. Hay que tener claridad y equilibrio para no confundirse con esa fachada. 

La cuarta recomendación es entender de finanzas y de números. Al final del día, el negocio tiene que ser rentable, y Recursos Humanos también debe hablar ese lenguaje. 

Y la quinta es comprender profundamente la operación. Recursos Humanos no puede quedarse en la oficina: hay que salir, observar, entender tiempos y movimientos, conocer cuánto tarda una camarera en limpiar una habitación, un cocinero en preparar un plato o un recepcionista en registrar a un huésped. Esa mirada holística es la que permite tomar mejores decisiones. 

DUPLA ESTRATÉGICA 

¿En qué momento la tecnología deja de ser aliada y empieza a distraer del talento real? 

La tecnología no deja de ser aliada en sí misma: es una herramienta. Se vuelve una distracción cuando reemplaza la mirada sobre el talento y no cuando lo potencia. El desafío de Recursos Humanos es reconocer a la persona, desarrollar sus capacidades y ayudarla a usar la tecnología para trabajar mejor, en equipo y con mayor eficiencia. Bien utilizada, la tecnología reduce el estrés y mejora el equilibrio entre trabajo y vida. 

“MI SINGULARIDAD” 

¿Qué característica, personal o profesional, crees que te hace único? 

Creo que hay tres cosas que me definen. La primera es mi formación personal y espiritual desde joven, que me enseñó a ser íntegro, humilde, honesto y a poner a las personas en el centro. La segunda es entender que mi historia y mi origen en la hotelería no fueron casualidad. Y la tercera es mantenerme centrado, con claridad sobre lo que quiero y con una búsqueda constante de mejora. 

¿QUIÉN ES GUSTAVO?: 

Apodo: Gus.  

Profesión: Licenciado en Recursos Humanos.  

Signo del zodíaco: Libra.  

¿Dónde vives?: CDMX.  

¿Hijos?: Tres. Gustavo, de 34. Luz, de 32; y Juan Pablo, de 30. 

 ¿Pareja?: Casado hace 35 años, con Luz María.  

¿Mascotas?: Un perro, de raza schnauzer, que se llama Gordo. 

Comida favorita: Las milanesas, el pozole, y el mole.  

Edad: 61 años.  

Hobbies:  Me encanta oír música, de todo tipo. Y también disfruto leer. 

UN POCO DE ROCK:  

¿Un lugar donde te gustaría vivir? 

Mi hija vive en España, y en una de mis visitas conocí dos pueblos que me encantaron: Badajoz o Cáceres. Tranquilamente podría vivir allí el día de mañana. 

¿Qué color te representa mejor como persona? 

El azul, siento que me transmite tranquilidad y profundidad. Además, depende su intensidad: hay azul divertido, hay azul eléctrico, etc. 

Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.” 

Trabajo mejor cuando estoy concentrado y alineado con el equipo, con metas claras y específicas. 

Entrevistado por Luisina Larrouyet.