Daniela Paz González: Curvas, rectas y decisiones reales 

POR LUISINA LARROUYET 

Autodidacta por esencia y estratega por convicción, Daniela Paz González transita el cruce entre cultura y negocio como Chief of Staff & People & Culture en Botanical Solution, impulsando decisiones con sentido y equipos preparados para evolucionar en entornos desafiantes. 

Hay momentos en la vida profesional en los que algo hace click y ya no hay vuelta atrás. Para Daniela, ese instante llegó cuando, formada como periodista, se proyectó a cinco años y no logró imaginarse en el mismo lugar. Esa incomodidad —más intuición que certeza— fue el punto de partida hacia el mundo empresarial, un territorio que decidió explorar con la curiosidad de quien aprende haciendo y con la convicción de una autodidacta que no teme comenzar desde cero. Hoy, desde su rol como Chief of Staff & People & Culture en Botanical Solution, Daniela se mueve en la intersección entre la estrategia y las personas, entendiendo que el verdadero impacto ocurre cuando ambas dimensiones se alinean con propósito. 

Se define como una líder fuerte, con una energía masculina presente que le permite tomar decisiones con firmeza, sostener conversaciones difíciles y avanzar con determinación en entornos de alta exigencia. Pero esa fortaleza no se traduce en rigidez, sino en movimiento constante: en la capacidad de observar, cuestionar y volver a construir cuando el contexto lo exige. Su recorrido no responde a un camino lineal, sino a una sucesión de apuestas conscientes, donde la curiosidad, la resiliencia y el deseo de generar impacto han sido motores permanentes. En un escenario donde las reglas cambian y la incertidumbre se vuelve parte del paisaje, Daniela elige seguir apostando por el aprendizaje continuo, por la acción con sentido y por el desafío de liderar desde un lugar que combine claridad estratégica con profundidad humana. 

En Botanical Solution, tu rol combina funciones estratégicas como Chief of Staff con la gestión de People & Culture. ¿Cómo se integran estas dos miradas en el día a día? 

Creo que este cambio se dio de manera muy natural. Llevo dos años y medio en la compañía y el rol de Chief of Staff lo asumí hace un mes. Desde que llegué, todo lo relacionado con People era prácticamente una hoja en blanco: solo se pagaban sueldos y se contrataba gente. Durante estos años me dediqué a diseñar procesos, implementarlos y, en paralelo, formar un equipo sólido. Hoy cuento con un equipo de alto rendimiento que funciona de manera autónoma, lo que me permite asumir un rol más estratégico. 

Desde el año pasado, especialmente desde agosto, comencé a involucrarme más en el negocio, trabajando muy de cerca con el CEO en temas de eficiencia y prioridades. Para mí, la integración entre estrategia y personas es natural: la estrategia sin las personas no se ejecuta y la cultura sin dirección pierde propósito. Este rol me da visibilidad sobre los desafíos y cuellos de botella del negocio, y desde People puedo asegurar que el equipo tenga lo necesario para avanzar. 

Siempre entendí que nuestro rol es habilitar el negocio. En una empresa dinámica como la nuestra, este cruce entre lo operativo y lo humano hace que el desafío sea constante y muy significativo para mi desarrollo profesional. 

Trabajar en organizaciones con modelos de negocio tan distintos como Natura, NotCo o Ikigai Consulting seguramente implicó adaptarte constantemente. ¿Cómo fue tu propio proceso de learnability a lo largo de tu carrera? 

Si tuviera que describir mi proceso de aprendizaje con una imagen, diría que es como llegar a un lugar nuevo sin mapa, pero siempre con mucha curiosidad. En Natura aprendí lo que significa operar a gran escala, con procesos maduros y una cultura muy consolidada. Luego pasé a NotCo, que era casi lo opuesto: mucha velocidad, incertidumbre y la necesidad de construir mientras corríamos. 

Después fundé Ikigai, mi propia consultora, y esa experiencia me obligó a salir completamente de mi zona de confort y a mirar a muchas organizaciones desde afuera. Eso me permitió desarrollar una mirada mucho más sistémica que hoy sigo aplicando en mi trabajo. 

En todo este recorrido descubrí que el learnability no se trata solo de aprender cosas nuevas, sino también de desaprender. Cada cambio de contexto implica soltar supuestos sobre cómo funcionan las cosas y estar dispuesto a empezar de cero. Aunque al principio eso incomoda, con el tiempo se transforma en un músculo. Hoy puedo decir que me siento bastante cómoda en la incomodidad, y creo que ahí es donde ocurre el verdadero aprendizaje. 

¿Cómo preparan a las personas para trabajar en entornos donde la inteligencia artificial puede acelerar descubrimientos o cambiar roles de manera constante? 

Creo que hoy uno de los errores más comunes es pensar que preparar a las personas para la inteligencia artificial significa solo dar cursos sobre herramientas. Para mí, eso no alcanza. Lo que realmente estamos trabajando en Botanical es el mindset: cómo las personas se relacionan con la incertidumbre, con los cambios de rol y con la posibilidad de que algunas tareas que hoy realizan mañana puedan ser ejecutadas por algoritmos. 

En la práctica, esto implica generar espacios donde la exploración sea segura y donde el error no se castigue, porque eso es clave a nivel cultural. También requiere ser muy transparentes sobre hacia dónde va el negocio y cuáles serán las habilidades críticas, ya que cuando las personas tienen contexto, pueden adaptarse mucho mejor. 

Este año lanzamos un nuevo concepto dentro de HR: la Employee Development Proposition. Más allá de la propuesta de valor tradicional, buscamos impulsar el crecimiento de cada persona con experiencias aplicadas al trabajo que fortalezcan la cultura y habiliten rutas de carrera. Así nació Botanical Academy, nuestro programa de aprendizaje, que combina experiencias prácticas, colaboración y formación formal, siempre alineadas a las metas del negocio y a las brechas individuales. 

Si tuvieras que elegir una competencia que será indispensable en los próximos cinco años, ¿cuál sería y por qué? 

El año pasado empecé a vivir este cambio más allá de la inteligencia artificial, inicialmente desde el coaching, pero hoy creo que trasciende mucho más. Para mí, la capacidad de hacer buenas preguntas se ha vuelto una habilidad clave. Puede sonar simple, pero incluso la inteligencia artificial necesita humanos que sepan formular buenas preguntas para generar respuestas realmente valiosas. 

Creo que ahí va a estar la diferencia entre las personas en el corto y mediano plazo: en saber cómo formular preguntas que permitan encontrar respuestas cada vez más sofisticadas. Y cuando hablo de hacer buenas preguntas, me refiero a cuestionar el status quo, a ir más allá de lo evidente y a buscar nuevas perspectivas. 

También creo que esto está profundamente ligado a mantener al ser humano en el centro, tanto en el trabajo con los equipos como en la estrategia cultural que impulsamos. Un líder que sabe preguntar antes de concluir y que escucha antes de decidir va a estar mejor preparado para navegar los próximos años que alguien que cree tener todas las respuestas, pero no entiende lo que realmente está pasando en la operación. 

“EL DESAFÍO” 

¿Qué es más difícil: atraer talento o desarrollarlo? 

Creo que ambas cosas son difíciles, pero por razones distintas. Atraer talento implica competir con el mercado y con otras marcas empleadoras, mientras que desarrollarlo es una apuesta a largo plazo que requiere constancia, recursos y una convicción que debe venir desde el liderazgo. Si tuviera que elegir, diría que desarrollar talento es más difícil, porque no se trata de un momento, sino de años de decisiones consistentes y cultura sostenida. 

“SI MI HISTORIA FUERA UNA SERIE…” 

¿Cómo se llamaría el próximo capítulo de tu vida? 

Se llamaría “DRS On”. En la Fórmula 1, el DRS es el sistema que se activa en la recta cuando ya hiciste bien las curvas y te permite ir al máximo. Así me siento hoy: en una etapa donde las decisiones y los riesgos son reales, y donde elegir apostar por construir algo con sentido es más poderoso que quedarse en la comodidad. 

¿QUIÉN ES DANIELA?: 

Apodo: Dani.  

Profesión: Periodista.  

Signo del zodíaco: Sagitario.  

¿Dónde vives?: Santiago de Chile.  

¿Mascotas?: Flo, una perra viejita de 14 años.  

Comida favorita: Las pastas.  

Edad: 37 años.  

Hobbies: Me gusta seguir la fórmula 1, jugar al pádel, y mirar series/películas.  

UN POCO DE ROCK:  

¿Un lugar donde te gustaría vivir? 

Cerca del mar. No tengo definido el país, podría ser Brasil, pero sí tengo en claro que me gustaría que haya playa y mar.  

¿Qué color te representa mejor como persona? 

El rosa. Me parece femenino, y creo que por eso me sigue gustando a mi edad, porque me ayuda a equilibrar mi energía masculina.  

Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.” 

Trabajo mejor cuando me siento desafiada con líderes donde existe la confianza mutua.