POR LUISINA LARROUYET
Karina Linares, Gerente de Capital Humano en Vélez Sarsfield, lidera personas en un entorno donde la competencia es constante y el ritmo no se detiene, gestionando talento en uno de los ámbitos más exigentes y dinámicos del mundo deportivo.
Acostumbrada durante años al pulso del mundo corporativo y empresarial, Karina construyó una trayectoria sólida en entornos donde la estrategia, la planificación y los resultados marcan el ritmo cotidiano. Su recorrido profesional la llevó a comprender la importancia de las personas como motor del negocio, desarrollando una mirada integral sobre la gestión del talento y el impacto que tiene en la cultura organizacional. Sin embargo, su historia dio un giro desafiante cuando asumió el rol de Gerente de Capital Humano en Vélez Sarsfield, ingresando a un escenario tan competitivo como apasionante: el universo del deporte profesional.
El cambio no fue solo de industria, sino también de mentalidad. En un entorno atravesado por la pasión, la presión y el sentido de pertenencia, Karina entendió que debía revisar muchas de las certezas construidas a lo largo de su carrera. Supo que para avanzar no bastaba con aplicar lo aprendido: era necesario desaprender para volver a aprender. Nuevas metodologías, códigos laborales distintos y dinámicas propias del mundo deportivo se transformaron en parte de su día a día, invitándola a repensar su forma de liderar y acompañar equipos.
Su estilo ameno y genuino genera confianza, algo fundamental en contextos donde el trabajo en equipo y la cohesión son tan determinantes como el talento individual. Karina representa a una generación de líderes que entienden que el aprendizaje continuo es la clave para sostener el crecimiento, y que liderar implica, muchas veces, animarse a cuestionar lo conocido para abrirse a nuevas formas de hacer. Su recorrido es testimonio de que el talento también se entrena fuera de la cancha, en cada decisión, en cada conversación y en cada desafío asumido con valentía.
En un club como Vélez, conviven perfiles muy distintos: deportistas, entrenadores, personal administrativo, staff técnico. ¿Cómo se gestiona esa diversidad?
Vengo del mundo corporativo y sabía que empezar a formar parte de Vélez representaría todo un desafío. Me encontré con una diversidad de perfiles con los que nunca había trabajado; entre ellos deportistas, futbolistas, profesores, médicos, nutricionistas, personal de la educación, Etc. que ampliaron mi mirada desde el primer día. Lo asumí como una oportunidad para aprender y enriquecer mi experiencia.
Gestionar la diversidad en un club como Vélez implica entender las particularidades de cada perfil y alinearlos bajo una cultura común. Desde Capital Humano, impulsamos una comunicación clara, objetivos compartidos, y espacios de integración que potencien el aporte de cada área al resultado global.
Con ese foco, avanzamos también en la mejora de procesos, incorporando herramientas que nos permitan digitalizar la gestión, agilizar lo administrativo y fortalecer el servicio interno y estar más cerca de la gente. Esto logró optimizar el tiempo de nuestros colaboradores por la dispersión horaria y la diversidad de tareas y perfiles. La estrategia desde la Gerencia de Capital humano es acompañar al club en el camino que eligió hacia el orden, transparencia, eficiencia y mejora continua. Creo firmemente que cuando las estructuras acompañan, las personas pueden desplegar todo su potencial.
¿Qué fue lo que más te sorprendió cuando comenzaste a trabajar en Capital Humano dentro del mundo del fútbol?
Me sorprendió la intensidad emocional con la que se vive el día a día y cómo el rendimiento está expuesto constantemente. Esto exige una gestión de personas mucho más ágil, cercana y orientada a resultados. Me sigue sorprendiendo la diversidad de situaciones que se presentan a diario. Más allá de ser un club, es una gran organización que además de contar con todas las áreas corporativas; tiene un alto compromiso en lo formativo, social, inclusivo, cultural y educativo.
Tuve que desaprender varias cosas para entender el mundo del futbol y de la diversidad de deportes que se practican en el club, ya que se rige por otras reglamentaciones. El tener que manejarse en un ámbito corporativo y al mismo tiempo interactuar con una comisión directiva, diversos interlocutores y aprobadores, no deja de ser sumamente desafiante. Entender la pasión con la que se vive y el impacto de cada acción y/o decisión.
¿Qué lugar ocupa el desarrollo interno dentro de la estrategia de Capital Humano en Vélez?
El desarrollo interno es clave. Apostar a la aprendizaje e integración permite potenciar el talento existente, generar sentido de pertenencia y asegurar la sostenibilidad del club en el tiempo.
Hoy el rol de capital humano ocupa un lugar estratégico cuya finalidad es profesionalizar las áreas del club, certificar procesos, digitalizar procesos, medir el clima laboral, realizar screening de competencias, realizar una matriz de talento, jornadas de capacitación e integración, optimizar procesos administrativos para estar más cerca de la gente. Todo esto hemos venido logrando en este año y medio.
¿Qué aprendizajes del deporte creés que podrían aplicarse en el mundo corporativo?
El trabajo en equipo, la resiliencia, la disciplina y la orientación a resultados. En el deporte, como en las organizaciones, el rendimiento colectivo siempre está por encima de lo individual.
¿Cómo se construye un equipo ganador más allá del talento individual?
Un equipo ganador se construye con una visión clara, liderazgo fuerte, roles definidos y confianza entre sus integrantes. El talento individual es importante, pero lo que marca la diferencia es la cohesión y el compromiso con el objetivo común.
“EL DESAFÍO”
¿Qué es más difícil: atraer talento o desarrollarlo?
Desarrollarlo. Atraer talento es un desafío, pero lograr que ese talento crezca, se comprometa y alcance su máximo potencial dentro de la organización; requiere un trabajo sostenido, estratégico y cercano.
“CUADERNO DE IDEAS”
Si pudieras dejarle una nota escrita a tu versión más joven, ¿qué diría?
Le diría que elija qué cosas quieren que sucedan, que tenga seguridad en sí misma, que se anime a tomar decisiones con convicción y que entienda que el crecimiento viene de las experiencias vividas, no de la comodidad.
Que todo lo que se hace con pasión y compromiso da sus frutos. Que la vida es un aprendizaje constante, que la curiosidad es el motor que nos impulsa a descubrir cosas nuevas y, la seguridad en uno mismo, el impulso para aceptar cada uno de los desafíos.
¿QUIÉN ES KARINA?:
Apodo: Kari.
Profesión: Licenciada en Relaciones Laborales – Coach en Liderazgo y Diseño ontológico
Signo del zodíaco: Escorpio.
¿Dónde vives?: Parque Chacabuco.
¿Mascotas?: Si, tres perritos mini caniches toy. Se llaman Oddie, Toby y Scooby.
Comida favorita: Asado.
Edad: 54 años.
Hobbies: Me gusta hacer pilates, andar en bicicleta y tejer al crochet. Algo que también me ayuda mucho a conectar conmigo misma y recargar energía es cuidar mi jardín, aunque también aprovecho la cocina y la repostería como una forma de compartir y generar encuentros con las personas que quiero (familiares, amigos, colegas del trabajo, facultad, etc.).
UN POCO DE ROCK:
¿Un lugar donde te gustaría vivir?
Me gustaría viajar y conocer otros países como Italia o España, pero considero que Buenos Aires aporta todo lo que busco: puedo ir de un lugar concurrido, dinámico, que demanda energía, pero también ofrece paisajes y lugares muy lindos para relajarse. Si quisiera mudarme al interior cuando sea más grande; elegiría un lugar que me pueda brindar diversidad de escenarios naturales como el Sur argentino, Mendoza, Córdoba, Jujuy.
¿Qué color te representa mejor como persona?
El rojo, por mi estilo apasionado de hacer las cosas: la dedicación, el compromiso, la proactividad y efusividad que le pongo al día a día. Es un color vibrante que irradia alegría, energía, adrenalina y calidez.
Completa la frase: “Trabajo mejor cuando…”
Trabajo mejor cuando hay objetivos claros, desafíos exigentes, un equipo comprometido con el resultado y buen clima laboral.