Micaela Lozano: Talento, aprendizaje y sentido de pertenencia 

Con más de 15 años de trayectoria en el Hospital Italiano, Micaela Lozano se desempeña como jefa de Talento y Aprendizaje. A lo largo de su recorrido profesional, fue protagonista de importantes procesos de transformación organizacional, consolidando una mirada centrada en las personas, el desarrollo del talento y la construcción de culturas de aprendizaje que acompañan la evolución constante de una de las instituciones de salud más reconocidas del país. 

Hay personas que hablan de los desafíos como una obligación. Micaela, en cambio, habla de ellos como una elección. Quizás porque la vida —tanto dentro como fuera del trabajo— le enseñó que las dificultades pueden transformarse en oportunidades cuando se las mira desde otra perspectiva. No es casual que la palabra “desafío” aparezca una y otra vez en su relato: se convirtió en una filosofía personal y profesional que guía su manera de liderar, aprender y acompañar a otros. 

Jefa de Talento y Aprendizaje del Hospital Italiano, Micaela lleva 17 años formando parte de una institución que atraviesa transformaciones permanentes sin perder de vista su propósito esencial: cuidar personas. A lo largo de ese recorrido fue protagonista de cambios culturales, procesos de modernización y nuevos modelos de gestión, siempre con una convicción clara: ninguna transformación es posible sin escuchar a quienes la hacen realidad. 

Hablar con ella es descubrir a una profesional apasionada por el desarrollo del talento, pero también por algo menos tangible y quizás más difícil de construir: el sentido de pertenencia. Ese orgullo genuino por formar parte del Hospital Italiano atraviesa toda la conversación. Lo describe como una gran familia, un lugar donde la vida sucede, donde el trabajo se mezcla con las historias personales y donde la empatía no es un concepto aspiracional, sino una práctica cotidiana. 

En esta charla con Rocking Talent, reflexiona sobre liderazgo, comunicación, aprendizaje y gestión del cambio. Pero, sobre todo, comparte una mirada profundamente humana sobre el trabajo: aquella que entiende que detrás de cada proceso, cada decisión y cada transformación, siempre hay personas.  

Sos parte del Hospital Italiano hace 17 años… ¿cómo evolucionó tu forma de liderar durante este tiempo? 

Mi camino de liderazgo fue evolucionando con cada desafío. Comencé como supervisora de Empleos, liderando un equipo con el que había trabajado durante años y al que conocía profundamente. Más adelante asumí la jefatura de Administración de Personal, un rol que implicó conducir un equipo nuevo y adentrarme en temas que no dominaba por completo. 

Si miro hacia atrás, creo que el cambio más importante estuvo en mi forma de gestionar. En mis primeros años era más impulsiva, probablemente por la combinación de juventud, energía y la necesidad de encontrar respuestas rápidas. Cuando algo no salía como esperaba, mi primera reacción era buscar inmediatamente qué había fallado y corregirlo. 

Con el tiempo aprendí a ser más reflexiva. Hoy me detengo a entender el contexto, escuchar a las personas y analizar las causas antes de actuar. Siempre consideré que el feedback es una herramienta fundamental de liderazgo, pero también evolucioné en la forma de darlo. Actualmente dedico mucho más tiempo a escuchar, a generar conversaciones genuinas y a ser clara respecto de las expectativas y objetivos. 

Además, aprendí a apoyarme más en los datos y en los hechos concretos, dejando de lado interpretaciones o escenarios hipotéticos. Creo que esa mirada más madura me permitió construir una gestión más equilibrada y efectiva. 

Desde tu experiencia, ¿hasta qué punto el talento y el aprendizaje pueden influir en algo tan crítico como la calidad del cuidado que recibe un paciente? 

En el ámbito de la salud, el impacto de cada decisión de selección es directo y trascendente. Entiendo mi trabajo como parte de una cadena de valor que tiene un objetivo final muy claro: brindar la mejor atención posible al paciente. Cuando seleccionamos perfiles asistenciales, estamos eligiendo a las personas que estarán en contacto directo con quienes necesitan cuidado: enfermeros, técnicos, instrumentadores, profesionales de atención al público, entre tantas otros. Por eso, cada incorporación influye directamente en la experiencia y la calidad de atención. 

Sin embargo, esa responsabilidad no se limita a los roles asistenciales. También buscamos que quienes se suman a áreas de gestión, como Recursos Humanos, Finanzas o Administración, etc; compartan el propósito de trabajar en salud. Más allá de la función que desempeñen, queremos personas con vocación de servicio y con una conexión genuina con el impacto que genera nuestra actividad. 

Por eso, durante los procesos de selección solemos hacer una pregunta que atraviesa todos los perfiles: ¿qué significa para vos trabajar en salud? Buscamos profesionales que comprendan que formar parte de una institución de este tipo implica contribuir a algo mucho más grande que una tarea o un puesto. Se trata de generar valor para las personas y acompañarlas en momentos clave de sus vidas. 

En organizaciones tan complejas como las de salud, ¿cómo se encuentra el equilibrio entre la necesidad de adaptarse y la importancia de sostener procesos seguros y confiables? 

A lo largo de los años, el hospital atravesó procesos de transformación muy significativos, desde la implementación de una historia clínica electrónica hasta la obtención de acreditaciones internacionales. Son cambios que modifican la forma de trabajar y generan desafíos importantes, pero que deben convivir con la continuidad de las operaciones diarias. 

En mi experiencia, la clave para gestionar esos procesos está en poner a las personas en el centro. Ningún cambio es exitoso si no se escucha, informa e involucra a quienes van a atravesarlo. Por eso considero fundamental generar espacios de comunicación, entender las preocupaciones de los equipos y acompañarlos durante todo el recorrido. 

Creo que la comunicación es un proceso que venimos trabajando hace muchos años, fuimos aprendiendo a comunicar cada vez de forma más asertiva, teniendo en cuenta que lo más importante aquí son las personas. 

Actualmente estamos iniciando la implementación de un nuevo ERP y un sistema de gestión de ingresos, un proyecto que reafirma esta convicción. Aunque contamos con el apoyo de una consultora especializada, decidimos conformar también un equipo interno de gestión del cambio, del que formo parte. El objetivo es asegurar que las personas tengan un rol activo desde el comienzo. 

También creo que es importante reconocer la incertidumbre que suelen generar estas transformaciones. Hay respuestas que podemos brindar y otras que se irán construyendo en el camino. Poner esa realidad en palabras, con transparencia y cercanía, fortalece la confianza y facilita la adaptación. Para mí, gestionar el cambio es, ante todo, gestionar personas. 

Si el Hospital Italiano fuera una escuela de liderazgo, ¿cuál sería la principal enseñanza que se llevarían sus alumnos? 

Trabajar en una organización como el hospital implica desarrollar una gran capacidad de adaptación y aprender a moverse en entornos complejos. Muchas veces uno identifica oportunidades de mejora y piensa que ciertos cambios podrían implementarse rápidamente, pero también es necesario comprender la cultura de la institución y respetar sus tiempos. La paciencia es una habilidad clave para impulsar transformaciones sostenibles. 

Cuando miro hacia atrás, veo hoy un área de Recursos Humanos completamente distinta a la que conocí cuando ingresé. Lo más valioso es haber sido parte activa de esa evolución. En el hospital las cosas no suceden por inercia: las construimos entre todos. Existe una combinación muy particular entre la cercanía y el compromiso de una pyme, donde uno diseña, crea e implementa, y la escala e impacto de una institución enorme. 

Esa posibilidad de generar cambios reales es una de las razones por las que sigo eligiendo este lugar. Quienes trabajamos aquí solemos sentir un profundo orgullo de pertenencia. El hospital es, de alguna manera, una gran familia. No solo porque compartimos el trabajo cotidiano, sino porque nuestras propias vidas también transcurren dentro de la institución. 

Ese vínculo genera un compromiso especial con la mejora continua. Aunque siempre existan desafíos y oportunidades para modernizar procesos, la búsqueda constante de evolucionar y brindar un mejor servicio forma parte de nuestra identidad. 

LIDERAZGO ADAPTATIVO 

¿Qué es lo único que un líder nunca debería dejar de aprender? 

Creo que un líder nunca debería dejar de aprender sobre comunicación. Es una de las habilidades más importantes, pero también una de las más complejas, porque atraviesa todos los vínculos humanos. Comunicar bien no es solo transmitir ideas con claridad, sino también saber escuchar. Tomarse el tiempo para comprender al otro, generar conversaciones genuinas y construir entendimiento es fundamental para liderar equipos, fortalecer relaciones y enfrentar muchos de los desafíos que hoy atraviesan las organizaciones. 

“SI MI HISTORIA FUERA UNA SERIE…” 

¿Cómo se llamaría el próximo capítulo de tu vida? 

El próximo capítulo de mi historia se llamaría “disfrutar los desafíos”. Es una frase que me acompaña tanto en lo personal como en lo profesional, porque me ayuda a mirar las dificultades desde una perspectiva positiva. Para mí, cada desafío representa una oportunidad de aprender, crecer y transformarme. Es una palabra con la que me identifico profundamente y que se convirtió en una forma de entender la vida: no enfocarme en los obstáculos, sino en las posibilidades que traen consigo. 

¿QUIÉN ES MICAELA?: 

Apodo: Mica.  

Profesión: Licenciada en Recursos Humanos.  

Signo del zodíaco: Escorpio.  

¿Dónde vives?: Almagro. 

¿Mascotas?: No.  

Comida favorita: Helado.  

Edad: 40 años.  

Hobbies: Me gusta compartir el tiempo libre con mis amigos, mi pareja y mis hijos. Y también disfruto mucho de bailar e ir a recitales.  

UN POCO DE ROCK:  

¿Un lugar donde te gustaría vivir?  

Cualquier lugar que tenga playa. 

¿Qué color te representa mejor como persona? 

El azul, me transmite profundidad. 

Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.” 

Trabajo mejor cuando tengo información y claridad sobre los objetivos.  

Entrevistada por Luisina Larrouyet.