Bryan Vicencio: Enfocado en soluciones 

Bryan Enrique Vicencio Pizarro, subdirector de Gestión y Desarrollo de Personas en la Universidad Técnica Federico Santa María, combina liderazgo estratégico y cercanía humana para fomentar un entorno laboral que inspira compromiso y crecimiento. 

Ingeniero comercial de 32 años, y residente de Viña del Mar. Padre orgulloso de Amanda y Celeste, y dueño de tres mascotas adorables (Coco, Copito y Luli), Bryan Vicencio Pizarro es la definición de equilibrio entre profesionalismo y humanidad. 

Amante del fútbol, la pesca, y la música, encuentra en estos hobbies la chispa para mantenerse creativo e innovador en su trabajo. Con una mentalidad estratégica y disruptiva, su enfoque de liderazgo se basa en desafiar estructuras rígidas, priorizando la flexibilidad y el trabajo en equipo, siempre con una sonrisa y un sentido de cercanía que lo diferencia. 

No solo tiene una visión clara del futuro del liderazgo, sino que sueña con explorar el mundo de la informática para desarrollar herramientas tecnológicas que impulsen el crecimiento personal y laboral. Su perseverancia y compromiso son el motor que lo lleva a construir un entorno organizacional donde las personas se sientan valoradas y motivadas.

  

Cuéntame, ¿quién es Bryan y cuál es su historia?  

Bueno, yo soy de esas personas que siempre están listas para una buena risa, porque siempre hay bromas o momentos para distenderse. Creo que eso, junto con la cercanía que tengo con mi equipo, es algo que me diferencia. Trato de que no me vean tanto como ‘el jefe’, sino como alguien que está a la par, trabajando codo a codo con ellos. Y la verdad, siento que lo notan, porque me esfuerzo por que así sea. 

Me considero una persona alegre, muy conectada con mi núcleo familiar. No tengo muchos amigos, más bien tengo un círculo pequeño y muy íntimo, tanto en mi vida personal como en el trabajo. Acá, por ejemplo, tenemos un buen grupo cercano con el que comparto todos los días el almuerzo, y pasamos tantas horas al día juntos que terminamos siendo buenos amigos. Soy alguien simpático, perseverante y muy comprometido con lo que me propongo. Esforzado, sí, pero también alguien que busca siempre hacer las cosas con alegría. Creo que eso es lo que más me define en este momento. 

¿Qué habilidades consideras esenciales para un profesional de RRHH? 

Las habilidades esenciales comienzan con una buena comunicación. Creo que eso es fundamental: saber escuchar y todo lo que implica construir buenas relaciones humanas. Es primordial que las personas sientan la confianza de hablar contigo, que sepan que, aunque no podamos resolver su problema de inmediato, siempre hay esperanza de que algo se pueda hacer. Eso, por supuesto, dentro del marco legal y con el esfuerzo que uno pone al construir redes y conexiones internas. La buena relación humana va de la mano con una buena atención, y creo que eso es algo que realmente marca la diferencia. Es clave que quienes se acercan sientan que cuentan con alguien dispuesto a escucharlos y a buscar soluciones junto a ellos. 

¿Cuál consideras que es el mayor reto para alinear los objetivos organizacionales con las expectativas de los colaboradores? 

El mayor reto tiene que ver con las mismas personas. Aquí por lo menos en la Universidad, todos son muy comprometidos, y entiendo que siempre es difícil ver una Institución educacional como empresa privada, pero todos dentro de aquí tenemos un rol esencial que es la buena atención de nuestros estudiantes. Por otro lado, una particularidad de la universidad es que funciona como una comunidad. Dado que lleva tantos años, ocurre que las personas están profundamente conectadas: muchas de las personas que trabajan acá, se encuentran involucradas de alguna u otra forma con la institución, por ejemplo, tuvo a su papá, a su tío o incluso a su hijo estudiando o trabajando en la universidad. Estas redes se van formando con el tiempo. Nuestro rector, por ejemplo, estuvo en el jardín infantil que en algún momento también fue un beneficio interno de la Universidad. Hoy en día, todo eso genera un compromiso y muy buen ambiente donde la gente trabaja muy contenta. Es complicado hablar de cómo motivar a las personas hacia un compromiso cuando ya existe un nivel muy alto de compromiso. Lo complejo, quizás, es alinear todo eso con objetivos específicos. Pero lo bueno es que, al final del día, todos están orientados hacia el mismo propósito. Aquí hay un enfoque muy claro en el buen servicio y en mantener un propósito educacional, y eso es algo que realmente valoro mucho. 

¿Qué visión tienes sobre el futuro del liderazgo? 

El futuro del liderazgo, idealmente, sería uno en el que no se trate de “estar por estar,” sino de acompañar y apoyar al equipo de manera genuina. A menudo se asocia el liderazgo con la supervisión estricta o con presionar para obtener resultados, pero creo que eso ha cambiado. Como te mencioné antes, el hecho de tener líderes jóvenes en roles de jefatura ha sido disruptivo y ha transformado la percepción tanto en personas de mayor edad como en las generaciones más jóvenes. Hoy en día, enfrentamos desafíos importantes, como entender a las nuevas generaciones que valoran la flexibilidad, el teletrabajo y otros aspectos que exigen una forma diferente de liderar. 

En el futuro, el liderazgo debería seguir evolucionando hacia una relación más cercana y colaborativa con las personas. Un buen líder debe tener la capacidad de entender a su equipo, ponerse en el lugar del otro y tener el sentido común para abordar los problemas desde la empatía. Además, creo que es fundamental enfocarse siempre en encontrar soluciones. Hay que cultivar una mentalidad de resolución constante, con la certeza de que siempre hay una manera de avanzar. No podemos quedarnos en el “no se pudo.” El liderazgo, en esencia, debe ser una guía que inspire, apoye y ofrezca respuestas, incluso en los momentos más complejos. 

Entrevistado por: Fernanda Cala.  

¿Quién es Bryan?  

Nombre: Bryan Enrique Vicencio Vizarro. 

Nacionalidad: chileno.  

Empresa u organización: Universidad Técnica Federico Santa María  

Cargo: subdirector de Gestión y Desarrollo de Personas.  

Profesión: Ingeniero comercial.  

Signo del zodíaco: Sagitario.  

¿Dónde vives?: Viña del mar.  

¿Tienes hijos?: Amanda y Celeste.  

¿Mascotas?: Un perro que se llama Coco, y dos gatos, Copito y Luli. 

Comida favorita: Pastel de Choclo, Chorrillana, Lomo salteado.  

Edad: 32. 

Hobbies: Salir a pescar, tocar piano y cantar.  

UN POCO DE ROCK: 

¿Qué significa para ti tener una mentalidad disruptiva como líder en el desarrollo organizacional? 

Desafiar estructuras rígidas promoviendo el trabajo en equipo, la flexibilidad y un buen clima laboral, adaptándome a las necesidades de los demás para generar un liderazgo cercano y efectivo. 

¿Cuál consideras que es tu mayor fortaleza? 

Ser bien estratégico al momento de realizar el trabajo. 

Si el tiempo no fuera un límite, ¿qué proyecto o sueño perseguirías? 

Me encantaría estudiar algo relacionado con la informática, aprender a desarrollar herramientas tecnológicas que ayuden a las personas, combinando creatividad con impacto en el ámbito laboral y personal.