Arturo Graue, director de Recursos Humanos en KPMG México desde hace dos décadas, impulsa y acompaña transformaciones organizacionales, liderando con visión estratégica la evolución del talento y el desarrollo de una cultura adaptativa.
Hablemos de tus comienzos…
Comencé mi carrera casi por casualidad. Al terminar la universidad, sin experiencia previa, entré como analista de puestos en Bancomer (hoy BBVA). Pronto me aburrí de hacer descripciones y pedí aprender a evaluar puestos; poco después participé en auditorías de recursos humanos en todo México, donde descubrí el funcionamiento completo de la disciplina. Aún en mi último semestre, me ofrecieron liderar personal en una aseguradora del grupo Banamex. Con solo 22 años fui jefe de personal y aprendí a gestionar equipos mayores y con experiencia técnica.
Luego regresé al sector bancario en Banamex para crear y liderar Encuestas de compensación. A los 27 ya era gerente de compensaciones y a los 35 director del área, sumando beneficios y nómina. Más tarde participé en la creación de una nueva telefónica (Avantel), donde diseñé procesos de reclutamiento, compensaciones y cultura, creciendo la empresa a 1.500 personas y captando 10% del mercado. Esa experiencia me consolidó como director.
Después pasé al entretenimiento con CIE, viviendo la diversidad de negocios (teatros, conciertos, hipódromos, radios). Estuve allí tres años, hasta que llegó la propuesta de TV Azteca brevemente, donde permanecí diez meses; y, finalmente, llegué a KPMG México.
Llevo casi 20 años en KPMG, donde he enfrentado el reto de transformar recursos humanos en una firma joven y altamente profesional. Creé áreas clave como comunicación interna, fortalecí la experiencia del colaborador y contribuí a reducir significativamente la rotación (del 33-34% a menos del 20%).
Cada cambio en mi trayectoria me obligó a aprender rápido, adaptarme a nuevas industrias y liderar transformaciones. Hoy, como director de Recursos Humanos, me enorgullece haber acompañado la evolución de la firma, construyendo procesos y cultura que impulsan el talento y la permanencia en una organización dinámica y exigente.
Desde tu mirada, ¿cuáles son los grandes retos que enfrenta hoy Recursos Humanos en una firma global de servicios profesionales como KPMG?
Hoy enfrentamos nuevos retos en KPMG México. Hemos logrado una rotación históricamente baja, algo que antes parecía inalcanzable. Pero ahora el desafío es distinto: no se trata solo de retener, sino de asegurarnos de que se queden quienes realmente queremos que permanezcan. No buscamos fidelizar a todos por igual; necesitamos conservar a ese 10 % de talento clave que marca la diferencia y construye el futuro de la firma.
Otro reto importante es el liderazgo femenino. Aunque al inicio de la carrera profesional estamos cerca de un 50/50, conforme se avanza en la pirámide esa proporción se rompe. A pesar de ofrecer cada vez más facilidades y flexibilidad, algo sigue impidiendo que más mujeres lleguen a puestos directivos. Queremos inspirar a las nuevas generaciones con modelos a seguir y demostrar que este es un lugar donde pueden crecer y liderar.
Finalmente, la inteligencia artificial redefine nuestro entorno. No es solo una herramienta tecnológica; está transformando cómo trabajamos, decidimos y vivimos. Es un cambio tan profundo como cuando pasamos de la comunicación oral a la escrita. Debemos adaptarnos, entender su impacto y aprovecharla para evolucionar nuestra forma de liderar y de hacer negocios.
La gestión del talento en consultoría suele estar marcada por la alta rotación. ¿Qué estrategias están implementando para atraer y fidelizar a las nuevas generaciones?
Creo que el trabajo en bienestar y cultura en KPMG México viene de años atrás, pero la pandemia fue un gran parteaguas. En solo dos días logramos que más de 3.000 personas trabajaran desde casa. Nuestra prioridad fue la seguridad y salud: brindamos laptops, pantallas, audífonos, sillas, transporte seguro y apoyo para que cada persona se sintiera cuidada. También impulsamos mindfulness, meditación y actividades para el bienestar físico y emocional.
Con el tiempo fortalecimos estos esfuerzos. Aunque estamos volviendo gradualmente a la oficina, mantenemos programas sólidos de bienestar integral: salud física y mental, hábitos de alimentación, educación financiera y licencias de inglés para todos. Además, transformamos nuestra cultura: antes teníamos fama de ser duros; hoy contamos con valores más claros, canales de denuncia, un área robusta de inclusión y diversidad, y programas fuertes para talento femenino.
La responsabilidad social es clave: cada persona, desde el Director General hasta el último colaborador, tiene objetivos anuales en esta área. Todo esto refleja nuestro compromiso con el bienestar y el desarrollo de nuestra gente. Me enorgullece haber acompañado esta evolución, creando un entorno más humano, seguro e inclusivo, que reconoce la importancia de cuidar a quienes hacen posible el éxito de la firma.
¿Cómo se prepara KPMG para el impacto de la inteligencia artificial y la automatización en la gestión de personas?
Como firma global hemos avanzado mucho en inteligencia artificial; no es una moda reciente, llevamos años incorporándola a nuestro trabajo. Hoy, en auditoría, impuestos y consultoría utilizamos herramientas que agilizan procesos y facilitan el análisis de información. Incluso podríamos tener roles clave ocupados por profesionales que no necesariamente sean contadores, porque la tecnología permite manejar datos de manera cada vez más eficiente.
En las áreas de soporte, como recursos humanos, solemos ir un poco más atrás, pero estamos avanzando. Recién participé en una sesión para aprender a usar Copilot y agentes inteligentes que organizan prioridades y tareas en minutos, liberando tiempo para enfocarnos en actividades estratégicas. Aunque hay que cuidar sesgos y uso responsable, su potencial es enorme.
Creo que la IA ayudará a que recursos humanos sea verdaderamente consultor y estratégico. Con un acceso más fácil a datos y análisis, podremos apoyar mejor a líderes y organizaciones en la toma de decisiones. Sin embargo, la tecnología no reemplaza lo esencial: entender a las personas, conectar con sus emociones y ayudar a los líderes a gestionar equipos. Ahí está nuestro valor diferencial. La IA es un gran aliado, pero el vínculo humano seguirá siendo clave para transformar y acompañar a las organizaciones.
Mirando hacia atrás, ¿qué consejo le darías al Arturo que empezaba su carrera en Recursos Humanos?
Creo que en la vida y en la carrera profesional hay que asumir que se falla, incluso siendo el mejor. Pienso en Michael Jordan, Rafael Nadal o Lionel Messi: puedes tirar 50 penales y fallar algunos; no puedes quedarte lamentando el error. Michael Jordan perdió cientos de partidos por tiros fallados, pero siguió adelante.
Para mí, la clave está en mantener siempre la mirada hacia el futuro y buscar que el balance sea positivo. Al comenzar tu carrera es difícil obtener el puesto soñado; por eso es fundamental tener una meta clara y un propósito definido. Ese propósito te da dirección cuando enfrentas obstáculos y fracasos.
No hay que tener miedo a los tropiezos ni a los golpes que puedas recibir en el camino; son parte del crecimiento. Antes las carreras parecían más simples: eras contador, abogado o médico. Hoy hay infinitas posibilidades y a veces es difícil saber si estás haciendo lo que realmente deseas. Por eso es más importante que nunca reflexionar, preguntarte qué quieres lograr y avanzar con determinación, aun cuando te equivoques.
Tener claridad sobre tu propósito y no rendirte, aunque haya fracasos, es lo que permite levantarte, aprender y seguir avanzando hasta alcanzar tus objetivos.
DATA Y TECNOLOGÍA
Si los datos hablaran… ¿qué te dirían hoy sobre tu equipo?
Dirían que tengo un equipo diverso y equilibrado en edad, género y formación. Somos unidos, con reuniones semanales presenciales y virtuales, además de encuentros uno a uno. Mantengo comunicación abierta y cercana para que todos conozcan el trabajo y contexto de sus compañeros.
“SI MI HISTORIA FUERA UNA SERIE…”
¿Cómo se llamaría el próximo capítulo de tu vida?
Marco Polo reloaded.
¿QUIÉN ES ARTURO?:

Apodo: Artur.
Profesión: Licenciado en Administración de Empresas, con un MBA.
Signo del zodíaco: Sagitario.
¿Dónde vives?: CDMX.
¿Hijos?: Tengo tres hijos. Arturo, de 39; Alejandro, de 38; y Ana, 31.
¿Pareja?: Sí, estoy casado con Cecilia, hace 19 años.
¿Mascotas?: Un perro, que se llama Teo.
Comida favorita: La comida mexicana. Pero también me gusta mucho la comida hindú y tailandesa.
Edad: 67 años.
Hobbies: Me encanta escuchar música y viajar.
UN POCO DE ROCK:
¿Un lugar donde te gustaría vivir?
Manhattan. Me gusta ir, al menos, una vez al año.
Siento que es mi lugar en el mundo.
¿Qué color te representa mejor como persona?
El azul, creo que lo adopté en la adolescencia, cuando empezar a usar jeans era un sello.
Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.”
Trabajo mejor cuando tengo objetivos que me apasionan.
Entrevistado por Luisina Larrouyet.