Jorge Silva Luján: Más humanos, más líderes  

Con amplia experiencia en liderazgo, Jorge Silva Luján, hoy impulsa proyectos que inspiran y transforman. Desde la presidencia de Plan de Vida SAS, guía a personas y organizaciones a descubrir su propósito, potenciar talentos y construir un futuro con sentido. 

Jorge conoce el vértigo del éxito y el abismo de la incertidumbre. Se casó joven, apostando por la vida en pareja cuando otros aún dudaban. A lo largo de su carrera, ocupó -entre otros trabajos- la presidencia de Microsoft Colombia y México, liderando la operación de una de las compañías más influyentes del mundo en plena transformación digital. Sin embargo, la vida le tenía preparado un desafío mucho más complejo que cualquier junta corporativa o meta de crecimiento. Fue diagnosticado con linfoma de Burkitt, un tipo de cáncer poco común. Lo que siguió fue un largo y extenuante camino: 14 ciclos de quimioterapia que pusieron a prueba su cuerpo, su mente y su fe. Enfrentó cada tratamiento con la misma determinación que lo llevó a los más altos niveles del mundo empresarial. Hoy, su historia trasciende los números y los cargos. Es la historia de alguien que, tocó el cielo profesional, pero también tuvo que enfrentarse al lado más crudo de la existencia humana. Jorge Silva Luján no solo sobrevivió: transformó su experiencia en una nueva visión de vida, mucho más allá de los títulos y los logros. 

Llevas más de 35 años de experiencia en la industria tecnológica, involucrado siempre desde el liderazgo y la gestión, ¿cuáles dirías que son los mayores avances que percibís en este último tiempo? 

Para analizar los cambios en la sociedad actual, a mí me gusta utilizar una herramienta que desarrolló el ejército estadounidense cuando cayó la Unión Soviética y el mundo empezó a sufrir un cambio profundo, y es la sigla VUCA, un acrónimo en inglés que traducido significa: volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad.  

En este último tiempo, todo avanzó de manera acelerada, y parte de esa responsabilidad la tiene la tecnología. Hoy en día seguimos en un mundo VUCA, que hace que los retos de los líderes y de las personas cambien. Todo se ha vuelto más incierto y vertiginoso. Es por eso que, a esa sigla, le reemplacé la letra inicial por una letra E, y ahora le digo EUCA, por entropía, que es la energía del caos.  

La tecnología nos trasladó a un escenario en el que nos encontramos corriendo constantemente para alcanzarla. Creo en el potencial de la tecnología, para mí es un nivelador universal, genera muchas oportunidades en términos de equidad. Pero como todo en lo que interviene el ser humano, depende de que con fin la usemos. 

Hoy en día, el mayor reto lo tienen los jóvenes, que son quiénes están heredando este paradigma global. La responsabilidad del líder es mayor, antes no se hubiese pensado en la salud mental de las personas, y hoy en día es imperativo considerarlo. 


 

¿Cómo fue ese cambio de decir, ¡basta al mundo corporativo! y qué encontraste en tu nuevo mundo? 

Soy una persona súper estructurada, pero no soy rígida. Es decir, puedo manejar la flexibilidad, la ambigüedad, etc. Mi primer plan de vida lo escribí, de manera ni planeada, a los 15 años. Por eso mi compañía se llama Plan de Vida.  

Y a lo largo de mi vida, te podría decir que cumplí el 95% de lo que planeé, y me considero –sin ánimos de sonar arrogante- un hombre exitoso. Desde muy joven, aprendí a definir lo que es el éxito para mí. Mi plan de vida y la importancia por el otro fueron mis dos pilares para el éxito personal.  

Ese autoconocimiento despertó el interés por convertirme en coach ontológico. Querer ayudar, potenciar, acompañar y empoderarlos. 


  

¿Cómo complementa el coaching tu experiencia previa en RRHH? 

Mira, cuando yo llegaba a mi casa, con mi familia, amigos, hobbies, etc, tenía la sensación de que mi profesión no se integraba con mi vida personal.  
Después de mucho trabajo interno y autoconocimiento, entendí que tu vida personal afecta al trabajo desde todo punto de vista. Tú puedes ser productivo o exitoso, siempre y cuando tu vida esté en calma, y el líder tiene que ser capaz de reconocer cuál es el estado de ánimo de su gente, sin entrometerse, pero predispuesto a ayudar desde su rol.  


 
¿Cuáles crees que deben ser las habilidades obligatorias para los líderes dentro de las organizaciones? 

Ser líder es un trabajo muy duro, a veces se compone de mucha soledad y responsabilidad. Porque si soy líder y todo sale bien, es gracias a otros; pero si todo sale mal, la es culpa mía. No puedo acceder a mi jefe, pero tampoco puedo cargar al equipo con los problemas. La mayor responsabilidad es cuidarlos, porque la gente es el recurso más valioso que tiene cualquier organización.  


 
¿Te consideras un líder rebelde?  

Definitivamente, no me considero un rebelde sin causa, pero sí creo que el cambio y la innovación son el único camino fructífero en el liderazgo. Si yo me quedo con el status quo, y con cómo son las cosas hoy, pues no voy a evolucionar ni ayudar a evolucionar a las personas, organizaciones… la humanidad en general.  
 

Entrevistado por: Luisina Larrouyet. 

¿Quién es Jorge? 

Nombre: Jorge Silva Luján. 

Nacionalidad: Colombiano. 

Empresa u organización: Plan de Vida SAS. 

Cargo: presidente. 

Apodo: Kiko. 

Profesión: Ingeniero Industrial.  

Signo del zodíaco: Acuario. 

¿Dónde vives?: Bogotá, Colombia. 

¿Mascotas?: Sí, un perro, Tomás.  

Comida favorita: La italiana. Y, sobre todo, la pasta.  

Edad: 66 años. Y bien vividos.  

Hobbies: La fotografía.  

UN POCO DE ROCK:  

¿Un lugar donde te gustaría vivir? 

Argentina me apasiona mucho. También viviría en Portugal o México.  

¿Tienes algún ritual o hábito para tu bienestar? 

Tai chi y chi kung. La meditación es importante para mí.  

¿Qué color te representa mejor como persona? 

El azul, no sé por qué, pero siento que se relaciona con mi signo. También es un color que me tranquiliza y hacer sentir bien.