Virginia Hernández, directora de Recursos Humanos, lidera al equipo local de una de las compañías europeas más influyentes del retail, impulsando estrategias de talento que conectan la visión global con los desafíos del mercado mexicano.
Virginia no solo lidera equipos, también construye futuros. Como directora de Recursos Humanos, lleva sobre sus hombros la responsabilidad de guiar al talento de una de las compañías europeas más influyentes del retail, una industria vibrante, cambiante y profundamente humana. Su mirada está siempre puesta en las personas: en quienes, desde las tiendas, sostienen el corazón del negocio con jornadas intensas y trato directo con los clientes, y en aquellos que, gracias a la flexibilidad del esquema híbrido, encuentran nuevas formas de equilibrio entre la vida personal y profesional. Para Virginia, ambos mundos se complementan: la cercanía presencial que alimenta la cultura de la marca y la posibilidad de un modelo más adaptable que reconoce los tiempos actuales.
En su día a día, la gestión del talento se convierte en un ejercicio de escucha, empatía y estrategia. Virginia entiende que el retail es mucho más que ventas y números: es una coreografía de emociones, motivaciones y aprendizajes que necesitan dirección, pero también sensibilidad. Ese equilibrio la define como líder. Quizás por eso su color preferido es el verde, un tono que ella asocia con la esperanza y que impregna su estilo personal en vestimenta y accesorios. No es un detalle menor: el verde es símbolo de crecimiento, de frescura, de caminos por recorrer. Y en ella se convierte en una declaración silenciosa, pero constante, de lo que quiere inspirar en su equipo.
En un entorno donde los cambios se dan a la velocidad de la apertura de nuevas tiendas, Virginia apuesta por una gestión que combina estructura con cercanía, visión con flexibilidad, estrategia con humanidad. Porque, al final, sabe que detrás de cada resultado hay personas, y que liderar significa no perder nunca de vista lo esencial: acompañarlas, darles confianza y abrirles espacio para que cada uno aporte su propio color a la construcción colectiva.
Hablemos de tus comienzos…
Yo comencé estudiando Negocios Internacionales y mi carrera estaba enfocada en agencias aduanales y logística. Mis primeros pasos fueron en una agencia aduanal y luego en De Coffee, donde me encargaba de importaciones y suministros. Más tarde llegué a Kipling, una gran escuela porque, al ser una marca pequeña en México, me permitió involucrarme en muchas áreas: tesorería, importaciones, pedidos y negociaciones. Ahí descubrí mi pasión por trabajar con la gente y nació mi camino en Recursos Humanos, donde permanecí seis años.
Después pasé a Brightlight, grupo de entretenimiento con Chuck E. Cheese y proyectos con National Geographic, lo que me dio un aprendizaje multicultural clave. Tiempo después, Kipling me invitó a regresar como Directora de Capital Humano, justo en plena pandemia, liderando decisiones rápidas en un retail que se transformaba.
Buscando nuevos retos, y mientras cursaba una maestría que amplió mi networking, encontré la oportunidad en este grupo empresarial italiano de retail. Me entusiasmó porque eran marcas que yo misma consumía. Hoy, como Directora de Recursos Humanos en México, lidero el crecimiento acelerado de la compañía, con más de 40 aperturas en poco tiempo, consolidando estructuras y enfrentando el gran reto de expandir el Grupo en un país con tanto potencial para el retail.
¿Qué habilidades consideras clave para liderar un equipo de RRHH en retail?
Yo diría que se basa en tres cosas. La primera es la cercanía: liderar desde las tiendas, porque ahí está el corazón del Grupo. Cada sucursal es distinta, con clientes y equipos diferentes, y entender esas particularidades me permite tomar decisiones más acertadas.
La segunda es la humanidad. Desde Recursos Humanos trabajamos con números, indicadores y procesos, pero nunca debemos olvidar que tratamos con emociones y personas. Escuchar, empatizar y reconocer esas necesidades es tan importante como cumplir objetivos.
La tercera es la visión. En el retail siempre hay imprevistos, fechas clave, embarques, aperturas o cierres que cambian el ritmo. Si uno no mantiene claro el rumbo estratégico, corre el riesgo de perderse en medio de los “bomberazos”. Mi enfoque es sostener esa claridad, adaptándome al día a día, pero sin dejar de mirar hacia adelante.
¿Cómo impacta la alta rotación, característica del retail, en tu estrategia de Recursos Humanos?
Claro que la rotación existe y varía entre marcas: algunas son más estables y otras mucho más dinámicas. Yo creo que debemos dejar de pelear con la rotación. No es solo un número que buscamos disminuir, sino un fenómeno que podemos gestionar con inteligencia. Una de las claves está en diseñar búsquedas más personalizadas. Si entendemos lo que espera el líder y las particularidades de cada punto de venta, podemos definir perfiles más claros y, sobre todo, buscar el cultural fit adecuado para que la persona encaje con la marca.
Mi enfoque es cambiar el chip: aceptar que los vendedores tienen un ciclo de permanencia medido y aprovecharlo al máximo. El objetivo es que, durante ese tiempo, sean productivos, estén motivados y sientan que cumplen sus expectativas. Así generamos un verdadero ganar-ganar.
Esto nos lleva al tema de la formación: necesitamos procesos rápidos y ágiles para preparar a la gente, porque solo así lograremos resultados en poco tiempo. En México, el retail internacional aún es relativamente joven y está en evolución. Por eso, también el mercado educativo empieza a complementar carreras específicas para este sector. Tenemos que avanzar juntos para profesionalizarlo cada vez más.
En un mundo donde la flexibilidad y el trabajo híbrido se consolidan, ¿qué prácticas están explorando para mantener la cultura organizacional?
La flexibilidad es un tema complejo y hoy representa uno de los mayores retos en la búsqueda de empleo para ciertas posiciones, como los district managers. Esta función conecta al corporativo con las tiendas, que están abiertas siete días a la semana en horarios comerciales, lo que dificulta llevar el trabajo a casa.
Creo que la clave está en encontrar soluciones prácticas: rotar horarios para balancear cargas, reconocer y premiar la disponibilidad de quienes hacen esfuerzos adicionales en ventas especiales, y compensar esas jornadas con tiempo libre. También es importante generar espacios de conexión fuera del corporativo o del piso de venta, que fortalezcan la empatía y el sentido de pertenencia.
El retail tiene la particularidad de que, aunque durante la pandemia se habló de una migración total al comercio en línea, la realidad es que la gente regresó a las tiendas. ¿Por qué? Porque buscan conectar emocionalmente con los vendedores, tocar, probar y sentir el producto, más aún en categorías tan personales como lencería o trajes de baño.
Por eso, creo que la flexibilidad en este sector no tiene una fórmula única: es un camino que iremos construyendo con el tiempo, adaptándonos a las necesidades de nuestros equipos y de los clientes.
Desde tu rol, ¿cómo imaginás que evolucionará la relación entre personas y tecnología en el ámbito laboral en los próximos 5 a 10 años?
Creo que la tecnología y lo digital deben estar en el ADN de nuestra estrategia en Recursos Humanos. Para mí, el rol del área es ser arquitecto y promotor de que esas herramientas fluyan en todos los procesos, desde la formación hasta la experiencia del empleado.
Aún existe mucho miedo de que la tecnología reemplace a las personas, pero yo lo veo distinto: es un aliado que nos permite aprender más, ser más eficientes y enfocarnos en tareas productivas y de mayor valor. Si logramos transmitir que la tecnología no resta, sino que potencia, podemos generar confianza y motivación en los equipos.
Además, en un entorno donde buscamos cada vez más personalización, la tecnología se convierte en una herramienta clave para estar cerca de la gente, entender sus necesidades y ofrecer soluciones más rápidas y efectivas.
En definitiva, pienso que debemos respirar tecnología todos los días: verla como apoyo en la gestión, en la toma de decisiones y en la forma en que acompañamos a cada colaborador. Así, Recursos Humanos no solo se moderniza, sino que lidera el cambio cultural hacia un trabajo más humano y a la vez más digital.
DATA Y TECNOLOGÍA
Si los datos hablaran… ¿qué te dirían hoy sobre tu equipo?
Dirían que somos un equipo que pasamos de resolver sin estructura, a construir con objetivos claros. Hoy definimos prioridades y generamos pilares, como un LEGO donde cada uno aporta su color y estilo para crear juntos la empresa que queremos.
“CUADERNO DE IDEAS”
Si pudieras dejarle una nota escrita a tu versión más joven, ¿qué diría?
Le diría: confía en la actitud, la aptitud y la adaptabilidad. Relájate, no tomes todo tan en serio y disfruta el proceso, porque la diversión también te lleva a tus sueños.
¿QUIÉN ES VIRGINIA?:

Apodo: Vicky.
Profesión: Licenciada en Negocios Internacionales.
Signo del zodíaco: Capricornio.
¿Dónde vives?: CDMX, Santa Fé.
¿Hijos?: Sí, tengo dos hijos. Santiago, de 5 años; y Andrés, de 2.
¿Pareja?: Casada hace 10 años con mi esposo, Héctor.
¿Mascotas?: No.
Comida favorita: La comida mexicana e italiana.
Edad: 38 años.
Hobbies: Me gusta mucho hacer pilates y spinning. Y los fines de semana disfruto mucho salir con amigos y desconectar.
UN POCO DE ROCK:
¿Un lugar donde te gustaría vivir?
California o España. Tienen buen clima y buena comida, siento que puedes disfrutar de muchas características como en México.
¿Qué color te representa mejor como persona?
El verde, siento que representa la vida y la naturaleza.
Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.”
Trabajo mejor cuanto estoy bajo presión, me gustan y motivan los ambientes dinámicos.
Entrevistada por Luisina Larrouyet.