Lorena Baquezea: La historia de quién se animó al cambio 

Lorena Baquezea es una mujer audaz y con un gran recorrido profesional. Actualmente se desarrolla como Líder de Desarrollo y Engagement en Grünenthal LATAM, fomentando el potencial y las aptitudes de sus integrantes. 

Lo primero que cuenta de su historia personal es que proviene de una familia numerosa. Es la cuarta hija de cinco hermanos, y siente que esto la ha movido a querer aprender constantemente, y ser independiente. A su vez, Lorena Baquezea admite que sus padres siempre han estado muy presentes, y les adjudica –como parte de la herencia familiar- ese espíritu desafiante de siempre ir por más.  

Lo segundo que evoca en la charla es la beca estudiantil que ganó en su último año de escuela, para viajar a Estados Unidos y terminar sus estudios allí. Lo define como un game changer en sus metas.  

Después de pertenecer al área comercial durante más de cinco años, se animó y comenzó la carrera universitaria de RH. Era la alumna más grande de su curso, pero su edad y su pasado laboral no fueron impedimentos para ir por lo que realmente la motivaba, tenía muy claro su objetivo, crecer. 

Háblanos un poco de tu historia y tus orígenes, y ¿cómo fue la migración del área comercial a RH? 

La verdad fue natural. Debido a la carrera y la empresa en la que trabajaba en ese momento, el siguiente paso era ser vendedora, llegué a ser reconocida como la mejor vendedora, sobre todo porque el manejo de las relaciones siempre se me ha dado fácil, pero no me veía creciendo en ese rol, y se fueron abriendo otras oportunidades que me permitieron explorar de manera indirecta recursos humanos. Empecé manejando gente, conflictos, incluso viviendo situaciones frustrantes… y así fui descubriendo mi interés y luego mi verdadera motivación, hasta que decidí hacer la transición tanto a nivel profesional como de estudios, y empecé de cero en recursos humanos, luego de aproximadamente seis años en el área comercial. 

Grünenthal es reconocida por su enfoque en la innovación en el ámbito de la salud. ¿Cómo fomentan una cultura de innovación dentro de la empresa y qué rol juega el talento en este proceso? 

Una de las fortalezas de la cultura de Grünenthal que más valoro, es el poder tener impacto, no solo por el propósito de la compañía, sino también por la forma en la que trabajamos, desde tener apertura para retar lo preestablecido, proponer ideas o crear nuevas formas de hacer las cosas, de aprender de los errores, del ambiente colaborativo que se vive. El talento aquí es el motor de esta cultura de innovación. 

En esta organización, RH trabaja para garantizar que los colaboradores sientan que tienen el espacio y la confianza para aportar. Hay un interés genuino por desarrollar líderes que promuevan experimentar y permitan el aprendizaje a través de los errores. 

¿Cuál ha sido el desafío más grande que enfrentaste en tu camino profesional y cómo te ayudó a crecer como líder? 

Debo confesar que han sido varios. Cuando cambié de comercial a RH, me dio una nueva perspectiva de mi rol y creo que ese ha sido un factor de éxito en mi carrera. El segundo desafío relevante, fue la transferencia a Panamá: más allá del rol que tomé como HR Bussiness Partner, donde uno de los retos era migrar la estructura regional de Miami, eso incluyó transferir a alrededor de 30 ejecutivos a Panamá desde varias partes del mundo, lo cual me permitió desarrollar inteligencia multicultural, y visión global del negocio. Pero lo más difícil fue el impacto a nivel personal, vine embarazada de mi segundo hijo, sin duda no habría podido tomar este reto sin el apoyo incondicional de mi esposo.  Y, por último, la pandemia y un nuevo rol: en esa situación tan inusual para todo el planeta, asumí el rol de directora de Recursos Humanos para la filial de Centro América, que además estaba pasando por un momento de transformación comercial. Estábamos todos aprendiendo a trabajar en esta nueva modalidad, y yo   –como líder- tenía el reto de crear conexión con la gente y garantizar el posicionamiento del nuevo Country Manager que también era nuevo en el rol, asegurar continuidad sin ninguna disrupción, garantizar que tenían todas las herramientas para trabajar en casa, mientras implementábamos una nueva estructura y modelo de negocio. Ha sido sin duda, de las experiencias que más aprendizajes me han dado en mi vida profesional. 

Trabajar en la industria farmacéutica implica un fuerte impacto en la vida de las personas. ¿Qué es lo que más te motiva de tu rol en Grünenthal y cómo logras transmitir esa pasión a tu equipo? 

Lo que más me motiva de mi rol en Grünenthal es saber que, desde Recursos Humanos, tenemos la oportunidad de impactar directamente en la vida de las personas, tanto dentro como fuera de la organización. Trabajar en la industria farmacéutica significa contribuir en el bienestar de las personas, de nuestros pacientes, y dentro de la organización, eso se traduce en garantizar que la gente se sienta comprometida, valorada y en el lugar correcto para hacer la diferencia.  

En una empresa con una visión tan clara como la de Grünenthal, un mundo sin dolor, la pasión por hacer las cosas bien, y hacerlas con propósito, se siente en todo nivel. Mi forma de comprometerme con esa visión es desafiando las formas tradicionales de hacer las cosas, es ir más allá de la operatividad y de administrar procesos, y que se sienta el impacto de lo que hacemos en cada acción que tomamos. 

Si pudieras dejar una enseñanza o un mensaje a las futuras generaciones de líderes en la industria farmacéutica, ¿cuál sería y por qué? 

Que nunca pierdan de vista el impacto humano detrás de cada decisión. En esta industria trabajamos con ciencia, datos y estrategias, pero lo que realmente nos tiene que motivar, son las personas, los pacientes. 

Poner a las personas en el centro, más allá de los resultados, y sobre todo en la industria farmacéutica, hace que las organizaciones sean más humanas y sostenibles, el compromiso se logra conectando lo que hacemos con un propósito, que quienes trabajan para ello, sientan el impacto que tienen dentro y fuera de la organización. 

Y para los futuros líderes de recursos humanos, les diría que, recuerden que nuestro propósito es transformar organizaciones a través de las personas, es ser el motor de cambio. Es retar más allá de las jerarquías. Nuestro rol no tiene que ver solo con administrar procesos o implementar estrategias.  

No se trata de seguir reglas, se trata de desafiar y cuestionar lo conocido. Sean valientes, sean estratégicos y, sobre todo, humanos. 

Entrevistada por: Ximena Desaloms. 

¿Quién es Lorena? 

Nombre: Lorena Baquezea. 

Nacionalidad: ecuatoriana. 

Empresa u organización: Grünenthal. 

Cargo: Líder de Desarrollo y Engagement para LATAM. 

Apodo:  Lore. 

Profesión: Administración de Talento Humano. 

Signo del zodíaco: Acuario. 

¿Dónde vives?: Panamá. 

¿Mascotas?: Sí, un perro. Se llama Bruno.  

Hijos: 2 hijos. Anabella, de 13 años, y Sergio, de 6. 

Comida favorita: La ecuatoriana y, sobre todo, los mariscos. 

Edad: 44. 

Hobbies:  El ejercicio de fuerza, me gusta cuidarme mucho.  Y aprender cosas nuevas, mi nuevo interés es el ajedrez. 

UN POCO DE ROCK:  

¿Un lugar a dónde te gustaría vivir? El mundo es demasiado grande como para limitarme, donde sea que vaya, que esté con mi familia y que sea una aventura de crecimiento para todos. 

¿Tienes algún ritual o hábito para tu bienestar? Me gusta hacer ejercicio, tomarme un momento para meditar cuando estoy estresada. Mi café con colágeno es algo que no puede faltar en las mañanas, mis conversaciones con mi psicólogo y coach, sé cuándo las necesito y son parte de mi bienestar. 

¿Qué color te representa mejor como persona? No podría ser uno solo. El rojo, por la determinación y energía. También el azul eléctrico, porque refleja creatividad y mente analítica. Y agregaría también el morado, de intuición y energía profunda y reflexiva. Depende del ámbito y el momento en el que me encuentre.