Luis Eduardo Medina Fernández, actual director de Recursos Humanos en el Círculo de Crédito en México, lidera equipos en un sector marcado por la constante transformación y los desafíos que exige un entorno dinámico.
Hablar de Luis es hablar de alguien que entiende que las grandes decisiones no solo se toman con datos, sino también con humanidad. Actual director de Recursos Humanos en el Círculo de Crédito, en México, Luis ha dedicado 15 años de su vida a esta organización, convirtiéndose en un engranaje vital dentro de un sector dinámico y desafiante, donde las reglas cambian a la velocidad de la tecnología y la confianza es la moneda más valiosa. Su liderazgo se distingue por la convicción de que el talento es el verdadero motor de toda empresa: las personas, con su creatividad, sus fortalezas y hasta con sus contradicciones, son quienes hacen posible que los objetivos se transformen en realidades.
Sin embargo, más allá del vértigo corporativo, Luis cultiva un costado íntimo y entrañable que lo define con la misma fuerza que su rol profesional: su amor por los animales. Ese vínculo lo llevó a descubrir una pasión inesperada que hoy lo acompaña como un refugio de calma y contemplación: el fascinante mundo de los acuarios. Mantenerlos, observar a los peces, alimentarlos y cuidar de ese pequeño ecosistema se ha convertido en un ritual que le recuerda la importancia de la paciencia, del equilibrio y de la atención a los detalles. Como en la vida, como en la gestión de talento: nada crece de manera sana si no se respeta su propio ritmo.
Entre la adrenalina de liderar equipos en un rubro exigente y la serenidad de contemplar el nado pausado de sus peces, encuentra un balance único. Quizás ahí reside su sello: la capacidad de sostener con firmeza el timón en un entorno financiero competitivo, sin perder de vista que, al final del día, lo humano —ya sea en una empresa, en un equipo o en un acuario— es lo que verdaderamente importa.
¿Qué te trajo al mundo de Recursos Humanos y qué es lo que más te apasiona de liderar esta área?
Estudié la licenciatura en Administración de Empresas en una universidad con un fuerte enfoque humanista. Al inicio me interesaba la parte fiscal y administrativa, pero al cursar materias de liderazgo, psicología y recursos humanos descubrí que lo más complejo e importante de gestionar en una empresa son las personas. Me gusta hablar más de talento que de recursos humanos, porque lo que realmente buscamos es identificar y desarrollar personas con potencial para convertirlas en talento de alto desempeño.
El reto está en cómo atraer, gestionar y, en ciertos casos, dejar ir a ese talento. Muchas veces las personas quieren crecer más rápido de lo que la organización puede ofrecer, y es necesario entender que el crecimiento no siempre es solo económico o jerárquico: también puede ser a través de nuevas responsabilidades, proyectos innovadores o experiencias transformadoras.
Me ha inspirado mucho el libro No Rules Rules, de Netflix, que cuestiona la idea tradicional de concentrar el talento en unos pocos. Propone, en cambio, construir organizaciones con un alto porcentaje de personas estrellas o con gran potencial, lo que genera crecimiento exponencial, aunque también exige un modelo distinto de gestión.
En mi experiencia, herramientas como el PDA Assessment han sido fundamentales para identificar habilidades alineadas con lo que demanda el mercado laboral, según foros como el World Economic Forum. Además, desarrollé el Índice General de Honestidad (IGH), una evaluación robusta que detecta patrones de manipulación y mide la honestidad como factor clave del talento.
En Círculo de Crédito creamos un modelo tridimensional que va más allá del clásico desempeño vs. potencial. Agregamos un tercer eje: habilidades del futuro, como las digitales y las vinculadas a inteligencia artificial. Esto nos permite ubicar de manera más precisa a cada persona y planear su desarrollo.
Creo que el área de talento debe ser vista como un pilar estratégico: no solo contrata ni organiza eventos, sino que aporta la materia prima esencial para que ventas, producto y demás áreas logren sus metas. El consejo que doy a las nuevas generaciones es dominar lo técnico de las evaluaciones, comprender las habilidades que marcarán el futuro y aprender a administrar pools de talento grandes, entendiendo que el crecimiento adopta múltiples formas.
Círculo de Crédito es una de las principales sociedades de información crediticia en México. ¿Cómo se vive desde dentro la cultura de una empresa tan estratégica para el ecosistema financiero?
Imagínate la relevancia de trabajar en Círculo de Crédito: somos una empresa que puede cambiar vidas. La información que generamos es crucial para que otras organizaciones tomen buenas decisiones y, con ello, las personas puedan acceder a un crédito y cumplir sus sueños. Desde el onboarding dejamos claro que somos un engranaje fundamental del sistema financiero mexicano y que nuestra labor impacta directamente a seres humanos.
Por eso necesitamos gente apasionada, que disfrute alcanzar metas, resolver retos y trabajar con alto desempeño. Ese tipo de perfiles son valiosos, pero también complejos de administrar: son personas creativas, con iniciativa, que quieren resolver problemas rápido. Para aprovechar ese talento, debemos robustecer estructuras y pensar de manera innovadora, con el fin de que sus ideas impulsen a la empresa a crecer de forma exponencial.
Aquí, recursos humanos es un socio estratégico. Nos corresponde trabajar de la mano con áreas como producto, desarrollo y sistemas para definir qué perfil se necesita realmente, cómo buscarlo, evaluarlo y, una vez dentro, cómo retenerlo el tiempo que sea necesario. En esencia, se trata de conectar pasión con propósito y gestionar al mejor talento para seguir cambiando vidas.
¿Cómo combinan la inteligencia humana con la inteligencia artificial en sus procesos de selección, formación o desempeño?
Hoy todo el mundo habla de inteligencia artificial, pero en recursos humanos es fundamental diferenciar lo que realmente aporta de lo que es solo moda. La IA nunca sustituirá al ser humano, siempre habrá alguien detrás programándola y tomando decisiones. Dicho esto, sí puede ser muy útil para ciertos procesos.
En selección, por ejemplo, ayuda a filtrar currículums y acercarse a perfiles más adecuados, aunque siempre existe el riesgo de que alguien con gran potencial quede fuera por no saber redactar bien su hoja de vida. Ahí está el reto: como sociedad debemos enseñar a las personas a mostrar sus habilidades de forma que estas herramientas las detecten. Sin embargo, la entrevista humana seguirá siendo insustituible.
En onboarding, la IA puede acompañar a los nuevos ingresos, responder dudas y acortar los tiempos de adaptación, lo que mejora el engagement. También tiene valor en capacitación y desarrollo, al recomendar planes de formación personalizados, casi como un coach virtual. Finalmente, en people analytics ya existen sistemas capaces de analizar grandes volúmenes de datos para gestionar mejor el talento.
En conclusión, la inteligencia artificial ayuda a ahorrar tiempo y enfocar esfuerzos en lo estratégico, siempre que recordemos que el centro de todo sigue siendo el ser humano.
¿Qué iniciativas destacarías que están generando un impacto positivo en la experiencia del colaborador?
Cuando hablamos de flexibilidad y calidad de vida no nos referimos únicamente a trabajar menos horas ni a hacer más home office. Para nosotros significa algo más profundo: aprovechar al máximo la jornada laboral, ser productivos mientras estamos en la oficina y asegurar que nuestra gente pueda salir a tiempo para construir lo que más valora fuera del trabajo.
En la actualidad, muchos asocian “flexibilidad” con trabajo remoto. En nuestro caso, aunque sí tenemos un esquema híbrido con un día a la semana de home office este no es el eje de nuestra estrategia. Lo que realmente marca la diferencia son otras prácticas que generan un impacto tangible:
- Respeto absoluto a los horarios de salida: al terminar la jornada, buscamos que cada persona pueda tener tiempo para actividades personales: desde tomar un curso o diplomado hasta compartir con su familia.
- Personal Days: días que los colaboradores pueden tomar para hacer trámites, acompañar a sus hijos en eventos escolares o simplemente para un descanso necesario.
- Eventos especiales: actividades que rompen la rutina y fortalecen la integración del equipo, como nuestros torneos deportivos internos o el concurso de disfraces de Halloween, que se ha convertido en un espacio de creatividad y alegría compartida.
En Círculo de Crédito, la flexibilidad no es solo una política: es una cultura que busca que cada persona pueda crecer en lo profesional sin descuidar lo personal. Estamos en el negocio de la certeza y la confianza. Los datos no son solo información: son el corazón de nuestro ADN y la energía que nos impulsa a innovar.
Nuestro equipo ha demostrado lo que significa alto desempeño: hemos usado la tecnología para responder a necesidades crecientes sin necesidad de crecer en personal. La transformación digital nos ha permitido ser más ágiles, más eficientes y estratégicos.
Hoy, la data habla por sí sola: estamos logrando adaptarnos con éxito y seguir construyendo confianza en cada decisión que tomamos.
DATA Y TECNOLOGÍA
Si los datos hablaran… ¿qué te dirían hoy sobre tu equipo?
Hablarían de alto desempeño: mi equipo ha usado la tecnología para responder a necesidades crecientes sin aumentar personal. La transformación digital nos permite ser más eficientes y la data refleja que estamos logrando esa adaptación con éxito.
”MI SINGULARIDAD”
¿Qué característica, personal o profesional, creés que te vuelve único?
Creo que humanizar los recursos humanos: apoyar a líderes a gestionar su propio talento, entendiendo que son personas y no números. Recursos Humanos marca directrices, pero el talento es suyo y debe asumir esa responsabilidad.
Entrevistado por Luisina Larrouyet.
¿QUIÉN ES LUIS?:

Apodo: Lalo.
Profesión: Licenciado en Administración de Empresas.
Signo del zodíaco: Libra.
¿Dónde vives?: CDMX.
¿Hijos?: No.
¿Pareja?: Sí, hace 15 años.
¿Mascotas?: Sí, muchas. Dos perros, tres gatos, una tortuga y un acuario con peces.
Comida favorita: La comida mexicana (yucateca) y la comida árabe.
Edad: 52 años.
Hobbies: Mantener mis acuarios. También colecciono monedas y billetes. Leer.
UN POCO DE ROCK:
¿Un lugar donde te gustaría vivir?
Soy una persona de ciudad, pero me gusta mucho la playa.
¿Qué color te representa mejor como persona?
El azul, me representa y me transmite paz.
Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.”
Trabajo mejor cuando me puedo concentrar, con la mayor cantidad de información posible.