En una industria donde la información nunca se detiene, Nadia González coordina el área de Recursos Humanos de Radio Mitre impulsando una cultura basada en la adaptación, la innovación, el aprendizaje continuo y el factor humano. Entre la transformación digital, las nuevas generaciones y el vértigo del tiempo real, su desafío es claro: construir equipos capaces de evolucionar sin perder de vista lo más importante, las personas.
Hay conversaciones en las que los títulos quedan en segundo plano. Hablar con Nadia, jefa de Recursos Humanos de Radio Mitre, es encontrarse con alguien que transmite una genuina pasión por la organización de la que forma parte. Esa conexión no nació cuando ingresó a la compañía: mucho antes de trabajar allí, Radio Mitre y La 100 ya formaban parte de su historia personal. Su mamá es oyente de toda la vida y convirtió a la radio en una compañía cotidiana, de esas presencias silenciosas que acompañan generaciones.
Quizás por eso, cuando habla de la transformación de los medios, no lo hace solamente desde la gestión, sino también desde el afecto y el sentido de pertenencia. Porque liderar personas en una industria que vive en tiempo real implica mucho más que gestionar procesos: significa acompañar a equipos que deben reinventarse constantemente frente a nuevas tecnologías, nuevos formatos y nuevas audiencias.
En este escenario, Nadia enfrenta un desafío tan complejo como apasionante. Por un lado, comprende que las nuevas generaciones llegan con expectativas muy diferentes: buscan desarrollo, feedback permanente, propósito, bienestar y experiencias laborales cada vez más personalizadas. Por otro, sabe que la dinámica propia de los medios no siempre permite responder a todas esas demandas de la manera tradicional.
Su apuesta está en otro lugar: construir valor desde la cercanía, el desarrollo humano y una cultura que invite a las personas a crecer, aprender y encontrar su mejor versión. En esta entrevista, reflexiona sobre liderazgo adaptativo, transformación cultural, inteligencia humana y el rol que sigue teniendo el factor humano en un mundo atravesado por la tecnología.
Hoy se habla mucho de liderazgo adaptativo. ¿Qué significa para vos liderar en una industria que cambia prácticamente todos los días?
En una industria tan dinámica como la nuestra, el liderazgo adaptativo se volvió una capacidad indispensable. Venimos de un negocio tradicional y profundamente analógico, pero tuvimos que transformarnos rápidamente para responder a nuevas tecnologías, formatos y hábitos de consumo.
Hoy generamos contenido en simultáneo para radio, YouTube, podcasts, Instagram y otras plataformas. Eso implicó un enorme proceso de aprendizaje y reconversión: desde incorporar nuevas herramientas y tecnologías hasta desarrollar habilidades completamente diferentes dentro de los equipos.
La transformación no solo pasó por la tecnología. También cambió la manera de producir contenidos y el perfil de las personas que se suman a la organización. Trabajamos con jóvenes talentos que llegan con expectativas, formas de trabajar y motivaciones distintas, lo que nos obligó a revisar prácticas y liderar el cambio desde otro lugar.
Además, la pandemia aceleró procesos culturales que probablemente hubieran tardado más años en concretarse. En una actividad históricamente presencial, tuvimos que adoptar nuevas formas de trabajo de un día para el otro y se realizó con mucho éxito. Fue un aprendizaje desafiante, pero también una oportunidad para desarrollar flexibilidad, resiliencia y una cultura más preparada para el cambio constante.
¿Qué habilidades son hoy más difíciles de encontrar o desarrollar dentro de la organización?
Durante años, la radio buscó perfiles asociados al oficio tradicional, como operadores, productores, locutores y periodistas especializados, que por supuesto son el corazón de la organización. Pero la irrupción del universo digital cambió esa lógica, el mercado comenzó a demandar capacidades que antes no formaban parte del ADN de una emisora: producción audiovisual, estrategia para redes sociales, análisis de datos, SEO, desarrollo de audiencias e inteligencia artificial. El desafío dejó de ser solo atraer esos nuevos talentos, sino también acompañar la reconversión de quienes ya formaban parte de la organización.
Y más allá de lo mencionado hoy estamos poniendo mucho foco en desarrollar capacidades humanas. Trabajamos mucho en inteligencia emocional, coaching, feedback y gestión del cambio, porque creemos que son competencias fundamentales para desenvolverse en entornos cada vez más complejos y dinámicos.
Impulsamos una cultura donde los líderes den feedback de manera constante, pero también donde las personas aprendan a pedirlo. Estas habilidades son más difíciles de desarrollar que las técnicas, pero son las que realmente marcan la diferencia en contextos de incertidumbre y transformación permanente.
La velocidad con la que cambia el entorno nos obliga a tomar decisiones ágiles y a adaptarnos continuamente. En áreas vinculadas a la información y los contenidos, por ejemplo, convivimos con desafíos que antes no existían: fake news, cambios constantes en algoritmos y nuevas reglas impuestas por las plataformas digitales.
Por eso, vemos que la formación también está evolucionando. Hoy los procesos de desarrollo profundizan mucho más en aspectos vinculados al autoconocimiento, la resiliencia y el liderazgo consciente. Creemos que, en un mundo cada vez más atravesado por la tecnología, la verdadera ventaja competitiva estará en fortalecer la inteligencia humana y la capacidad de adaptación de las personas.
¿Cómo evolucionaron las expectativas de las personas que trabajan en medios respecto de hace cinco años?
Las expectativas de los jóvenes profesionales cambiaron profundamente. Hoy, en una entrevista laboral, las preguntas ya no se limitan al puesto o al salario. Quieren saber cómo está conformado el equipo, cuáles son sus oportunidades de desarrollo, qué tipo de liderazgo encontrarán y cómo será su crecimiento dentro de la organización.
También observamos una fuerte valoración de las culturas laborales saludables, donde exista respeto, diversidad, reconocimiento y feedback frecuente. Buscan participar, aprender, aportar nuevas ideas y tener visibilidad sobre su trabajo. Incluso aspectos como el reconocimiento individual de sus contribuciones cobran una relevancia que antes no tenían.
Para las organizaciones, esto implica repensar la propuesta de valor al empleado. En nuestro caso, trabajamos en modelos más colaborativos, promovemos la participación y buscamos generar experiencias laborales que acompañen las necesidades de las personas.
Si bien hay características de nuestra industria que limitan ciertos niveles de flexibilidad, intentamos compensarlo a través de iniciativas orientadas al bienestar. Incorporamos servicios de salud, programas de formación, beneficios vinculados al cuidado personal y herramientas que facilitan la vida cotidiana. Entendemos que el desafío actual no es solo atraer talento, sino crear un entorno donde las personas quieran desarrollarse y permanecer.
Mas allá de todo. ser líderes en el mercado nos convierte en una marca empleadora muy potente. La gente quiere venir a trabajar acá porque sabe que Radio Mitre y La 100 son referentes, tienen impacto real y ofrecen la posibilidad de formar parte de equipos que marcan agenda e innovan permanentemente.
¿Qué te sigue sorprendiendo de trabajar con personas después de tantos años en Recursos Humanos?
Lo que más valoro de trabajar acá es la posibilidad de crear e innovar constantemente. A diferencia de otras organizaciones más estructuradas, donde los procesos suelen estar completamente definidos, en nuestro equipo existe espacio para proponer, experimentar y construir nuevas ideas. Hay una cultura que fomenta la iniciativa y que permite transformar propuestas en proyectos concretos.
También destaco la cercanía con los líderes. Al ser una estructura más ágil, las ideas circulan rápidamente y es posible dialogar directamente con quienes toman decisiones. Eso genera un entorno donde las personas sienten que pueden influir y aportar valor real.
Además, estamos incorporando nuevas tecnologías, especialmente vinculadas a la inteligencia artificial, que nos permiten optimizar procesos y explorar nuevas formas de trabajo. Lo interesante es que estas herramientas no se viven como una amenaza, sino como una oportunidad para aprender y reinventarnos.
Creo que otro diferencial es la posibilidad de rediseñar el propio rol. Las personas no quedan limitadas a una descripción de puesto estática, sino que tienen la oportunidad de ampliar responsabilidades, adquirir nuevos conocimientos y construir su desarrollo profesional de manera más flexible. Esa combinación de autonomía, aprendizaje e innovación es, sin dudas, uno de los principales motores de motivación dentro del equipo.
Si tuvieras que definir la cultura de Radio Mitre en tres palabras, ¿cuáles elegirías y por qué?
Lo que hace única a esta organización es una combinación de pasión, adrenalina y creatividad. Trabajamos en un entorno donde todo sucede en tiempo real y donde cualquier situación puede cambiar el rumbo de una jornada. Ese dinamismo genera una energía muy particular que atraviesa a todos los equipos.
También hay algo muy valioso en la cercanía que se construye, tanto puertas adentro como con las audiencias. Los medios generan vínculos de confianza, compañía e identidad que siguen siendo fundamentales, incluso en un contexto de transformación permanente. Al mismo tiempo, la necesidad de conectar con nuevas generaciones nos obliga a innovar constantemente y a repensar cómo crear contenidos relevantes para audiencias cada vez más diversas.
Sin embargo, después de tantos años en Recursos Humanos, sigo convencida de que el diferencial más importante continúa siendo el factor humano. Más allá de la inteligencia artificial, la tecnología o los beneficios, hay algo que sigue marcando la diferencia: la capacidad de un líder para reconocer, acompañar y potenciar a una persona. He visto cómo colaboradores desmotivados logran desplegar todo su potencial cuando encuentran el contexto adecuado, un liderazgo cercano y oportunidades de desarrollo. Esa capacidad de hacer sentir a alguien visto y valorado sigue teniendo un impacto enorme y, muchas veces, pesa más que cualquier otro beneficio.
LIDERAZGO ADAPTATIVO
¿Qué es lo único que un líder nunca debería dejar de aprender?
Nunca debería dejar de aprender a adaptarse y a potenciar el talento de los demás. Eso implica mirar hacia adelante, dejar atrás modelos rígidos, escuchar nuevas ideas y animar a las personas a proponer. También significa rodearse de gente que complemente sus propias capacidades, compartir conocimiento y ayudar a cada integrante del equipo a encontrar su mejor versión. Para mí, el liderazgo se trata de crecer junto a otros, no de saberlo todo.
“SI MI HISTORIA FUERA UNA SERIE…”
¿Cómo se llamaría el próximo capítulo de tu vida?
Lo llamaría: “liderar la próxima transformación”. Si algo aprendí trabajando acá es que el liderazgo no tiene que ver con sostener lo que existe, sino con anticipar lo que viene, Radio Mitre y La 100, fueron y son las marcas líderes porque nunca dejan de evolucionar. Me entusiasma pensar este próximo capítulo como una etapa donde pueda acompañar esta próxima transformación, donde la innovación, la inteligencia artificial y las nuevas formas de trabajo abren oportunidades enormes y además con el gran desafío de innovar sin perder aquello que nos hace únicos, nuestra esencia.
¿QUIÉN ES NADIA?:
Apodo: Na.
Profesión: Licenciada en Relaciones Públicas.
Signo del zodíaco: Géminis, en su máxima expresión.
¿Dónde vives?: Capital Federal.
¿Mascotas?: No.
¿Hijos?: Sí, soy mamá de Fran que tiene 4 años.
Comida favorita: Me gusta comer de todo, así que disfruto mucho los tapeos.
Edad: 43 años.
Hobbies: Me gusta mucho escuchar música, mirar series y películas.
UN POCO DE ROCK:
¿Un lugar donde te gustaría vivir?
Me gusta mucho Italia.
¿Qué color te representa mejor como persona?
El verde, no lo implemento tanto en mis outfits, salvo por el verde militar, pero me gusta mucho su significado, siento que representa fé y esperanza.
Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.”
Trabajo mejor cuando hay un ambiente donde puedo ser yo misma, crecer y sentir que este también es mi lugar, y sobre todo trabajar con el gran equipo de HR que me acompaña.
Entrevistada por Luisina Larrouyet.