José Tomás Ovalle Pérez, actual country manager de Agrosuper en México, lleva más de 10 años formando parte de la organización. Con una trayectoria marcada por el compromiso y la visión estratégica. Se ha consolidado como un líder clave en la expansión y consolidación de la empresa en el mercado mexicano.
José es mucho más que el actual country manager de Agrosuper en México. Es un líder con una historia marcada por la determinación, la humildad y el profundo compromiso con su gente y su propósito. Su vínculo con Agrosuper no ha sido lineal: estuvo muchos años en la organización, aprendiendo, creciendo y dejando huella. En un momento, decidió tomar otro rumbo profesional, pero pronto comprendió el valor real de lo que había construido. Volver no fue retroceder, sino reafirmar convicciones, reencontrarse con su esencia y redoblar la apuesta.
Hoy, lidera desde el ejemplo. Su día comienza cuando la ciudad aún duerme: a las 4:30 de la mañana ya está en movimiento, demostrando que el liderazgo empieza mucho antes de llegar a la oficina. Con visión estratégica, cercanía con los equipos y una ética inquebrantable, ha sido pieza clave en la consolidación de Agrosuper en el competitivo mercado mexicano. Su historia no es solo la de un ejecutivo exitoso, sino la de alguien que supo escuchar a su intuición, valorar lo construido y liderar con los pies en la tierra y la mirada en el futuro.
Hablemos de tus comienzos…
Hace 10 años tuve una primera etapa en Agrosuper, donde trabajé entre 2012 y diciembre de 2013. Luego me fui a Santiago buscando nuevas oportunidades, pero al poco tiempo me di cuenta de lo valioso que era lo que había dejado. A los seis meses ya quería volver, y por suerte pude hacerlo. Estuve casi dos años y medio en Chile trabajando en el área comercial, a cargo de la importación de productos bovinos y avícolas. En 2018 me mudé a Estados Unidos para ver el mercado de Puerto Rico, viviendo en Atlanta. Después me ocupé también de Canadá y el Caribe durante tres años. Más tarde, me trasladé a California como director de ventas para la costa oeste, donde viví cuatro años. A fines del año pasado, mi jefe me invitó a asumir el desafío de liderar México como country manager, y desde enero de este año estoy formalmente a cargo de la oficina en ese país.
¿Cuál fue tu principal desafío al asumir el liderazgo de Agrosuper en México y cómo lo enfrentaste?
Para mí, el mayor desafío de cualquier cambio, especialmente entre países, es adaptarse a las distintas culturas. Viví siete años en Estados Unidos y noté una forma de trabajar muy distinta a la de Chile, donde nací. Adaptarme allá fue un proceso, y al regresar a México también tuve que ajustarme nuevamente, tanto a la manera de hacer negocios como a la dinámica con los equipos. Creo que cuando uno llega con una visión diferente, es clave adaptarse, y la mejor forma de hacerlo es acercándose a los equipos: conocerlos, entender sus motivaciones y desafíos. Como líder, mi rol es brindarles las herramientas para que cada uno pueda ser exitoso en lo que hace.
¿Qué estrategias han sido clave para fortalecer la presencia de Agrosuper en México?
Siempre hemos creído en pensar en global, pero actuar local. Por eso tenemos oficinas comerciales en distintas partes del mundo: queremos estar cerca de nuestros clientes y de los nichos que atendemos, incluso siendo parte de un mercado de commodities. Buscamos agregar valor y para eso es clave acercarnos a los usuarios finales —ya sean del mundo del retail o industrial— para entender sus necesidades y adaptarnos rápidamente en un entorno que cambia todo el tiempo.
México es un gran ejemplo: llevamos más de 20 años en este mercado de más de 130 millones de habitantes, pero aún hay muchas oportunidades por explorar. Es un país fragmentado, con culturas culinarias muy diversas según la región. No es lo mismo el centro-sur que el noreste. Por eso, es fundamental adaptarnos, entender esas diferencias y ajustar nuestros productos a cada realidad. Solo así logramos generar valor real y relaciones de largo plazo con nuestros clientes.
¿Qué habilidades blandas y técnicas creés que serán imprescindibles para liderar en los próximos años dentro del sector?
Estoy convencido de que las habilidades blandas son, y serán cada vez más, esenciales para liderar, no solo en nuestra industria, sino en cualquier ámbito. Liderar con ética, cercanía, empatía y profesionalismo marca la diferencia entre el éxito y el fracaso. No alcanza con atraer buen talento: hay que saber mantenerlo, motivarlo y sacar lo mejor de cada persona, y eso solo se logra con habilidades humanas.
En cuanto a las habilidades técnicas, creo que muchas se desarrollan con la experiencia, especialmente en industrias tan dinámicas como la nuestra. Los mercados cambian, se abren o se cierran, las regulaciones se modifican y hay que adaptarse constantemente. La técnica se construye enfrentando esos cambios y aprendiendo a manejar la incertidumbre. Por eso, liderar hoy exige un equilibrio entre la empatía y la capacidad de adaptación.
¿Qué rol le das al error o al fracaso dentro de tu estilo de liderazgo?
Para mí, equivocarse es parte natural del aprendizaje, especialmente en una industria tan dinámica como la nuestra. La agilidad es clave, y eso implica aceptar que en el camino nos vamos a equivocar. A veces creemos que vamos por el rumbo correcto y, al avanzar, nos damos cuenta de que no era por ahí. En esos casos, hay que ajustar y seguir adelante.
Lo importante es aprender de cada error y no repetirlo. La primera vez puede ser una fuente valiosa de aprendizaje, pero lo esencial es usar esa experiencia para mejorar y tomar mejores decisiones en el futuro.
EL FUTURO DEL TRABAJO
Si tuvieras que elegir una sola palabra para definir el futuro del trabajo, ¿cuál sería y por qué?
Elegiría la palabra cambio, porque creo que es la única constante. Hoy todo evoluciona muy rápido: las generaciones, las culturas, las formas de hacer las cosas, y la tecnología acelera aún más ese ritmo. Especialmente las nuevas generaciones buscan inmediatez, lo que obliga a adaptarse continuamente. Por eso, estoy convencido de que el cambio será cada vez más rápido y permanente.
“GPS INTERNO”
¿Qué valor guía tus decisiones incluso cuando nadie está mirando?
Sin dudas, elijo la ética y la honestidad como valores fundamentales. Son la base para construir relaciones de largo plazo y verdaderos vínculos de ganar-ganar. Cuando uno actúa con integridad, los clientes no solo valoran la calidad del producto, sino también el servicio y la confianza que genera cumplir con lo prometido. Eso es lo que hace que vuelvan y sigan eligiéndonos.
¿QUIÉN ES JOSÉ?

Apodo: JT.
Profesión: Ingeniero comercial con magister en Finanzas.
Signo del zodíaco: Virgo.
¿Dónde vives?: Ciudad de México.
¿Hijos?: Sí, tres hijas. Clara, de seis años, Dominga, de cuatro, y Filipa, que tiene uno.
¿Pareja?: Camila.
¿Mascotas?: Sí, un perro. Atila.
Comida favorita: Pollo arvejado con arroz y el fricasé.
Edad: 38 años.
Hobbies: El deporte, en general. Andar en bicicleta.
UN POCO DE ROCK:
¿Un lugar donde te gustaría vivir?
Me veo volviendo a Chile, es mi tierra.
Y si abrimos aún más el abanico, también me gustaría vivir en Australia.
¿Qué color te representa mejor como persona?
El verde. Lo percibo como un color activo, y me considero así.
Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.”
Trabajo mejor en la mañana, después de hacer deporte.
Entrevistado por Luisina Larrouyet.