Yukari Sawaki: Desarrollar desde el propósito 

POR LUISINA LARROUYET 

Yukari Sawaki, Gerente de Desarrollo Humano y Organizacional en Nutresa, es una líder que inspira, moviliza y activa el talento, potenciando el crecimiento personal y colectivo dentro de una de las empresas más influyentes de la región. 

Hay personas que parecen tejidas con hilos de dos mundos. Yukari es una de ellas. Su historia personal entrelaza dos culturas milenarias y vibrantes: la disciplina serena del Japón y la calidez cercana de Colombia. Hija de madre colombiana y padre japonés, Yukari creció comprendiendo, desde temprano, que el equilibrio no es una línea recta, sino una danza constante entre contrastes que se complementan. Esa misma armonía es la que hoy la define en su vida profesional y personal. 

Desde hace más de quince años forma parte del Grupo Nutresa, donde se desempeña como gerente de Desarrollo Humano y Organizacional. Su recorrido dentro de la organización no solo refleja compromiso y evolución, sino también una sensibilidad única para conectar con las personas, entender sus procesos, y acompañarlas en su crecimiento. Yukari no impone caminos: los construye junto a otros, desde la escucha, la reflexión y una profunda convicción en el poder del desarrollo con propósito. 

Quienes la conocen destacan su capacidad para moverse con igual destreza en la estrategia y en lo humano, en la precisión y en la empatía. Como si su herencia bicultural se hiciera presente en cada decisión, Yukari ha sabido integrar lo mejor de dos mundos para potenciar equipos y transformar realidades dentro de la organización. En un entorno de cambio constante, su presencia representa un punto de anclaje: alguien que comprende que la evolución no es solo técnica, sino también adaptativa.  

Yukari es, en definitiva, un puente vivo entre culturas, generaciones y visiones. Una mujer que no solo honra su historia, sino que la transforma en motor de crecimiento para los demás. 

¿Cómo ha evolucionado tu visión sobre el desarrollo organizacional a lo largo de estos 18 años en Nutresa? 

Al inicio de mi carrera pensaba el desarrollo humano como una serie de procesos: formar, capacitar, valorar. Hoy lo veo diferente, más centrado en individuos y equipos con propósito. Ya no se trata solo de formar, sino de liberar el talento, potenciar lo que cada persona ya tiene. Pasé de un enfoque asistencialista a uno donde el desarrollo implica empoderar, no hacer por el otro, sino hacer con el otro. Ese cambio de mirada marcó una gran diferencia para mí. 

¿Qué rol juega la tecnología en la estrategia de talento y desarrollo humano del grupo hoy? 

Creo que la tecnología atraviesa todo y debemos estar muy sensibles a eso. No hace falta ser experto, pero sí entender cómo interactuar con ella. Saber qué procesos operativos puedes delegar para enfocarte en lo táctico y estratégico. Todo lo repetitivo que se pueda automatizar, mejor. Para mí, la clave está en la adaptabilidad: aprender, adoptar lo nuevo y usarlo para que tu trabajo sea más valioso y efectivo. 

¿Qué fue lo que te conectó emocionalmente con Nutresa desde el principio? 

Nutresa siempre fue una empresa muy reconocida en Colombia, muy valorada como lugar para trabajar. Su propósito de “construir un mundo mejor, donde el desarrollo sea para todos” hizo un clic inmediato con el mío. Yo creo profundamente en el desarrollo como motor del negocio y de los resultados. Me identifico con esa mirada amplia y sostenible, donde se cuida tanto a las personas en toda la cadena de valor incluyendo aliados, proveedores y comunidad. 

Después de tantos años, ¿cómo se reinventa un líder como vos para seguir aportando valor y mantener la inspiración del equipo? 

Creo que tengo una respuesta que equilibra lo humano y lo técnico. Desde lo humano, vivo en una mentalidad de apertura, aprendizaje continuo y autocompasión. Me valoro tal como soy, pero también soy irreverente con lo que puedo llegar a ser, porque no creo que seamos productos terminados. Siempre hay posibilidad de mejorar. Esa idea me impulsa a pensar: “Hoy estoy bien, pero puedo estar mejor”. Desde lo técnico, me reinvento en los libros y modelos de líderes que me inspiran, eso también me guía mucho. 

EL FUTURO DEL TRABAJO  

Si tuvieras que elegir una sola palabra para definir el futuro del trabajo, ¿cuál sería y por qué?  

Diría incertidumbre, pero no desde el miedo, sino desde las posibilidades. Los cambios son tan rápidos que nadie sabe realmente qué viene. Para mí, la incertidumbre es una puerta abierta a adaptarnos y descubrir nuevas oportunidades. 

”MI SINGULARIDAD”  

¿Qué característica, personal o profesional, creés que te vuelve único? 

La capacidad de encender el talento del otro, a través de mi talento. Creo que mi singularidad es inspirar a que el otro sea mejor, no dándole respuestas, porque las respuestas las tiene cada uno en su interior, yo solamente tengo que tocar alguna parte de su ser, el resto ya lo sabe hacer por sí mismo. 

QUIÉN ES YUKARI? 

Apodo: Yuki y Yu.  

Profesión: Psicóloga, con una especialización en Gerencia de Gestión Humana y un Máster en Desarrollo Humano. También soy coach ontológica. 

Signo del zodíaco: Géminis. Para mí este signo es la dualidad con propósito.  

¿Dónde vives?: Armenia (Quindío). 

¿Hijos?: No.  

 ¿Pareja?: Sí, estoy casada hace tres años con Felipe.  

¿Mascotas?: No.  

Comida favorita: Me inclino más por la japonesa. Amo el sushii y el sashimi.  

Edad: 45 años.  

Hobbies: Muchos. Ir al gym, jugar al tenis, realizar avistamiento de aves, leer, cantar. 

UN POCO DE ROCK:  

¿Un lugar donde te gustaría vivir?  

Más allá del lugar geográfico, me gustaría vivir en un lugar donde la colaboración sea genuina. 

¿Qué color te representa mejor como persona?  

Todos los colores me representan, porque la identidad no es estática. Yo creo que entre con más colores te identifiques con esa paleta enorme que te da la vida de colores, te da más diversidad… y en la diversidad yo encuentro riqueza. 
 
¿Qué superpoder te gustaría tener para tu día a día laboral? 

El súperpoder de la coherencia. Poder movilizar al otro, sin tener la necesidad de hablar,  

Completá la frase: “Trabajo mejor cuando ________.” 

Trabajo mejor cuando me dan alas y no cuando me dan reglas.