Desde la banca y las finanzas, pasando por la construcción y llegando hasta la minería, tres líderes de Recursos Humanos comparten un punto en común: el futuro del trabajo será incierto, desafiante y tecnológico, pero sobre todo humano.
En esta edición reunimos las voces de Flavio Dogliolo (Director Ejecutivo de Personas en Banco Galicia), Andrés Pérez Algarra (CEO de Polpaico Soluciones) y Francisca Silva (Gerenta de Desarrollo de Talento e Inclusión en Teck Resources). Tres trayectorias distintas que, sin embargo, convergen en una certeza: el liderazgo del mañana se construye poniendo a las personas en el centro.
Flavio lo plantea desde la resiliencia aprendida en las crisis y en la integración cultural tras fusiones históricas. Su mensaje es claro: liderar no es solo estrategia, es también vulnerabilidad, escucha y ejemplo. Para él, el futuro está marcado por la incertidumbre y la clave será aceptar el cambio permanente con paciencia y coraje.
Pérez Algarra, en tanto, habla desde una industria que carga con el peso de la tradición. En Polpaico Soluciones, se animó a transformar estructuras, apostar por la innovación y abrir espacio a la diversidad. En sus palabras, el porvenir exige una adaptabilidad disruptiva, una capacidad de cuestionar lo que funcionó ayer para atreverse a construir un mañana sostenible.
Por su parte, Francisca Silva aporta la mirada de la minería, otro sector históricamente rígido. Su convicción es que el talento del futuro será híbrido: técnico y humano a la vez. Para ella, la palabra que define lo que viene es consciencia, entendida como la capacidad de reconocer el impacto de las organizaciones en las personas y en el planeta.
Tres sectores, tres países, tres historias. Los une una convicción: que la verdadera transformación no se mide solo en resultados, sino en la forma en que las empresas logran crecer junto con quienes las integran. Porque si algo queda claro de sus testimonios es que, más allá de la tecnología y los cambios, el futuro del trabajo se seguirá escribiendo con un trazo profundamente humano.